La ocupación de los sets de fractura en Vaca Muerta se desplomó al 50% del tiempo disponible durante julio, según un informe de Tecnapatagonia. En junio, ese indicador había alcanzado el 68%.
El freno afectó a casi la mitad de la infraestructura
De los 15 sets de fractura activos en la cuenca, únicamente 8 mantuvieron bombeo constante a lo largo del mes. Los 7 restantes no sostuvieron operaciones continuas y, dentro de este grupo, 5 equipos no ejecutaron una sola etapa de fractura durante todo julio.
Factores detrás del freno operativo
El informe de la consultora atribuye el fenómeno a una combinación de variables técnicas y logísticas en los yacimientos. Entre ellas se destacan el adelanto de etapas en junio, la preparación de PADs multipozo y una flota desbalanceada que dejó a varios equipos sin asignación de tareas.
Alta concentración en el mercado de completación
La actividad estuvo fuertemente concentrada en pocas empresas de servicios de fractura. Halliburton lideró con el 55% de las etapas, seguida por SLB (Schlumberger) con el 26%, SPI con el 10%, Tenaris con el 8% y Calfrac con el 1%.
Un récord en etapas que contrasta con la eficiencia
A pesar de la parálisis de varios equipos, la cuenca alcanzó un récord de 1.779 etapas de fractura en julio. Este contraste evidencia que la baja en la ocupación no obedeció a una falta de perforación, sino a cuellos de botella en la eficiencia operativa de terreno y en la programación de los pozos.




