Sin comunicación oficial ni motivos explícitos
Solorza cuestionó el hermetismo gubernamental ante el vencimiento del contrato y la consecuente salida de la petrolera. No se hicieron públicos los motivos ni los argumentos oficiales detrás de la no extensión de la concesión. A pesar de haber transcurrido más de 72 horas desde las primeras informaciones, el Ejecutivo provincial no emitió ningún comunicado al respecto.
Roch había solicitado la reversión de ciertas áreas declaradas improductivas, un mecanismo habitual en la industria aplicado por firmas como YPF, pero el pedido no prosperó en una extensión de la concesión existente. Esta falta de respuesta oficial dejó a la empresa sin margen para continuar, según advirtió el exfuncionario.
Fuerte impacto en el empleo y en los yacimientos
La partida de Roch afecta directamente la estructura laboral y la supervisión de las áreas convencionales en el norte fueguino. Se calcula un perjuicio directo sobre alrededor de 60 trabajadores, sumado a un número significativo de personal contratista, administrativo e indirecto.
Yacimientos clave como los de San Sebastián requieren atención urgente en materia de mantenimiento, sostenimiento de producción, normas mínimas de seguridad y resguardo medioambiental. La salida de Roch representa un nuevo episodio de inestabilidad para la actividad petrolera fueguina, sin un horizonte claro de mejora en la gestión energética provincial a corto plazo, según Solorza.
La incertidumbre también alcanza a los trabajadores, que no recibieron información oficial sobre su situación laboral futura. El exsecretario insistió en la necesidad de que el Gobierno provincial brinde explicaciones y arbitre medidas para mitigar el impacto social y económico en la región.




