Axi (Buenos Aires, 31 de julio de 2026).- El Gobierno oficializó este viernes en el Boletín Oficial la actualización parcial de los impuestos a los combustibles para agosto. La medida, instrumentada a través del Decreto 693/2026, difiere nuevamente el ajuste integral para atenuar el impacto en los precios.
Subas impositivas desde el 1° de agosto. El decreto, firmado por el presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el ministro del Interior Diego Santilli, establece incrementos fijos por litro que regirán desde el sábado 1° de agosto. En nafta, el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) aumenta 10,572 pesos por litro y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) suma 0,648 pesos, totalizando 11,22 pesos.
Para el gasoil, el ICL general sube 9,511 pesos, mientras que el tratamiento diferencial para el Sur del país, Malargüe y Patagones presenta una suba de 5,150 pesos. El IDC se incrementa en 1,084 pesos, por lo que el total general asciende a 10,595 pesos por litro.
Diferimiento de los saldos remanentes
El artículo 2° de la norma especifica que los saldos no aplicados de ejercicios anteriores —que acumulan rezagos de 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026— entrarán en vigencia recién el 1° de septiembre. Esta decisión responde al objetivo oficial de moderar el impacto sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La postergación parcial del ajuste impositivo se suma a la estrategia del Gobierno de dosificar los aumentos en los combustibles en un contexto de desaceleración inflacionaria. El traslado a precios finales dependerá también de la evolución del tipo de cambio oficial y del precio internacional del barril de petróleo.
Impacto en el mercado de combustibles
Con esta actualización, las petroleras cuentan con un costo fiscal menor al previsto originalmente, lo que les permite ajustar los surtidores con incrementos moderados. Sin embargo, el reperfilamiento hacia septiembre implicará un salto mayor en ese mes, cuando se concentre el grueso de la deuda impositiva acumulada.
Especialistas del sector señalan que la decisión busca evitar un shock de precios en plena temporada alta de vacaciones de invierno.
No obstante, advierten que la presión fiscal diferida podría generar un efecto rebote en los próximos meses, sujeto a la evolución macroeconómica y a las negociaciones del Gobierno con las provincias productoras de hidrocarburos.




