Axi (Buenos Aires, 14 de septiembre de 2026).- La Argentina podría alcanzar una producción promedio cercana a 1,5 millones de barriles diarios de petróleo hacia 2030, impulsada por el desarrollo no convencional en la Cuenca Neuquina. El informe Impacto del sector de Hidrocarburos en Argentina, elaborado por Deloitte, proyecta además 1,7 millones de barriles diarios para 2035.
Producción y posicionamiento global
De concretarse ese escenario, el país ascendería del puesto 19 al 14 en el ranking mundial de productores de crudo. A nivel regional, se consolidaría como el segundo mayor productor de hidrocarburos de América Latina, solo por detrás de Brasil, desplazando a actores históricos del mercado.
El estudio estima que la expansión del sector aportaría 0,14 puntos porcentuales adicionales al crecimiento anual del PIB entre 2026 y 2035. En el mismo período se generarían hasta 107.000 nuevos empleos y la participación del sector en el producto pasaría de 3,4% a 5,5%.
Inversiones y encadenamiento productivo
Para sostener el ritmo de perforación, completación de pozos, tendido de ductos y plantas de procesamiento, la industria deberá movilizar inversiones cercanas a los US$ 20.000 millones anuales hacia finales de la década. Eso permitiría acumular más de US$ 160.000 millones en la próxima década, una escala pocas veces vista en la economía argentina.
El impacto se extiende más allá del yacimiento. Según el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), las 37 principales compañías de oil & gas se abastecen de casi 10.000 firmas proveedoras, de las cuales alrededor del 78% son pymes. Esa red refleja la capacidad del sector para traccionar actividad y empleo en distintas regiones.
Exportaciones y salto exportador
Las exportaciones hidrocarburíferas podrían crecer desde US$ 11.000 millones en 2025 hasta US$ 46.700 millones en 2035, consolidando a la energía como una de las principales fuentes de divisas. El complejo podría incluso superar los niveles actuales de exportación de los principales complejos agroindustriales argentinos.
Las ventas de gas y sus derivados alcanzarían aproximadamente US$ 15.500 millones anuales hacia 2035. El despliegue de los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) tendrá en el segundo semestre de 2027 su punto de largada en los mercados internacionales, según el informe.
Infraestructura y marco regulatorio
La magnitud del crecimiento dependerá de obras estratégicas en desarrollo. Entre ellas figuran Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), las ampliaciones de oleoductos y gasoductos, las nuevas terminales portuarias y los emprendimientos de exportación de GNL. Esas obras son centrales para convertir el potencial geológico en producción exportable.
El estudio también destaca el impacto de la Ley Bases y del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que buscan otorgar previsibilidad a inversiones intensivas en capital y de largo plazo. En paralelo, la mayor apertura exportadora y la integración energética regional aparecen como condiciones para materializar el escenario proyectado.




