Axi (Buenos Aires, 4 de agosto de 2026).- Lucas Llach, principal asesor del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, afirmó que el dólar está "forzado hacia abajo" y atribuyó a esa política la baja actividad económica.
El diagnóstico de Llach sobre la economía
En una entrevista con Maxi Montenegro en Ahora Play, Llach cuestionó la explicación oficial sobre la desaceleración. "¿Cuál es la hipótesis oficial de por qué la economía está a baja intensidad? El riesgo Kuka ya no puede ser. El riesgo país es de 400 puntos", dijo. Para el economista, la apertura comercial o el cambio estructural no explican la caída en la construcción, que incluso se beneficia de insumos importados más baratos.
Comparó el escenario con los primeros años de los 90: "Cero no es una tasa de crecimiento para una Argentina que está en una revolución de recursos naturales, orden fiscal y reformas. A principios de los 90 el crecimiento era del 5, 6 o 7%". Y remató: "A mí no se me ocurre otra hipótesis que un tipo de cambio que está forzado hacia abajo".
La sintonía con el FMI
Las declaraciones de Llach expresan una mirada que circula en el entorno de Sturzenegger, uno de los funcionarios con mejor vínculo con Kristalina Georgieva. La titular del FMI, en una reunión con empresarios en Buenos Aires, afirmó que el dólar debería estar más alto y que al organismo no le preocupa el impacto inflacionario. Sturzenegger fue incorporado este año a un Consejo Asesor del Fondo.
Ese planteo choca con la estrategia de Milei y Caputo. Según informes privados, el Gobierno intervino para impedir que el dólar mayorista supere los $1.500. El 28 de julio, el Banco Central interrumpió una racha de 135 jornadas de compras y los depósitos del Tesoro cayeron USD 146 millones, lo que sugiere una venta de divisas para contener la cotización.
La "línea en la arena" de Caputo
La consultora 1816 habla de una nueva "línea en la arena" que Caputo trazó para el dólar. Si antes el límite era $1.400, ahora el mercado interpreta que el Gobierno no quiere que supere los $1.500. Entre letras y bonos que protegen contra una devaluación, ya hay unos USD 12.000 millones en manos privadas, con vencimientos por USD 6.600 millones antes de 2027.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, sugirió que el dólar podría ubicarse cerca de los $1.800 sin comprometer el programa, lo que generó malestar en el equipo económico. En las redes apareció el "dólar Ravier", pero la discusión de fondo es si el peso se apreció demasiado y si conviene una corrección para recuperar competitividad, como pide el campo.
Salvador Di Stefano, habitual defensor del equipo, confirmó la retención de granos y sugirió "poner un terroncito de azúcar" para incentivar la venta. Carlos Maslatón cargó contra la política cambiaria: "Agradezco que confirmes que el gobierno sostiene el tipo de cambio artificial bajo pagando intereses y aumentando la deuda pública".
La tensión en el balance cambiario
Los datos de junio muestran la tensión: la cuenta corriente cambiaria tuvo un superávit de USD 857 millones, 60% menor al de un año atrás. Las exportaciones alcanzaron un récord de USD 9.438 millones, pero las importaciones crecieron a USD 6.420 millones. La salida de utilidades y dividendos fue de USD 1.023 millones, la más alta desde 2010.
La cuenta financiera mostró un déficit de USD 3.181 millones. Los ahorristas compraron USD 2.445 millones en junio y acumulan USD 15.300 millones en el año. Mientras Caputo y Bausili sostienen un dólar de $1.500, la voz de Llach se suma a la discusión que atraviesa el corazón del programa económico de Milei.




