Axi (Buenos Aires, 3 de agosto de 2026).- La recaudación tributaria nacional alcanzó en julio los $ 22,97 billones, un 35,1% más que en igual mes de 2025. Corregido por inflación, el incremento fue de 1,2%, lo que marcó una recuperación tras la caída de junio.
El repunte del mes se explicó principalmente por el calendario de vencimientos y prórrogas en tributos vinculados a los ingresos. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) difundió los datos este lunes.
Impuestos que traccionaron la mejora
El Impuesto a las Ganancias mostró un crecimiento real estimado del 23,4% interanual. Ese resultado respondió a la reprogramación a julio del pago del saldo de declaraciones juradas de personas humanas del período fiscal 2025, que el año anterior se había concentrado en junio, más el ingreso de anticipos de personas jurídicas.
En tanto, el IVA dio señales de estabilización en el consumo masivo y comercial, frenando el ritmo de caída de los meses previos. Este comportamiento sugiere una meseta en la actividad económica del segmento.
Comercio exterior: el frente más castigado
Los ingresos vinculados al comercio internacional volvieron a mostrar las mayores contracciones reales. Los Derechos de Importación cayeron 26,8% real, afectados por un menor nivel de importaciones y un día hábil menos en el mes. Por su parte, los Derechos de Exportación descendieron 22,8% real, debido a la reducción de alícuotas a los granos aprobada por decreto.
Estas bajas se sumaron al desempeño negativo de las retenciones y aranceles, que en lo que va del año vienen mostrando una tendencia contractiva.
Balance del semestre y perspectivas
Pese al alza de julio, el acumulado de la recaudación nacional en los primeros siete meses de 2026 registra una contracción real cercana al 4,6%. El sesgo negativo estuvo liderado por las retenciones al agro, con una caída del 36,6% real, y los aranceles de importación, que retrocedieron 18,7% real.
En sentido opuesto, los mejores desempeños acumulados correspondieron a Bienes Personales, con una suba real del 8,5%, y al Impuesto a los Combustibles, que creció 20,4% real. Estos ingresos ayudaron a compensar parcialmente las caídas del comercio exterior.




