Saltos tarifarios y salario real
Desde fines de 2023, los servicios públicos acumularon una suba del 823%, frente a una inflación general del 329% en el mismo período. En términos reales, la canasta costaba $106.958 en enero de 2023 y mantiene un piso de $42.313 previo al descongelamiento tarifario, lo que evidencia un cambio estructural en los costos fijos de los hogares.
El informe del IAG contrapone esta evolución con la caída del salario real desde el inicio de la gestión de Javier Milei: los salarios privados cayeron un 5,4%, mientras que los públicos registraron una contracción de entre el 38,9% y el 41,4%. El haber mínimo también perdió capacidad de compra, profundizando el descalce entre ingresos y gastos esenciales.
Estrategias de financiamiento de los hogares
La Encuesta Permanente de Hogares identificó cuatro tácticas utilizadas por las familias para cubrir gastos corrientes y evitar la mora. El uso de ahorros es la principal defensa (36,1%), aunque se observa un agotamiento del colchón financiero. El endeudamiento informal alcanza al 16,2% de los hogares, unos 1.655.833, que recurren a fiado, préstamos familiares o ayuda entre vecinos.
Además, el 14,7% de las familias apeló a créditos y tarjetas para costear alimentos, remedios y servicios fijos. La venta de pertenencias trepó al 9,8%, con un aumento del 35,4% desde el primer trimestre de 2023. Estas modalidades reflejan una economía de subsistencia donde el endeudamiento no se destina a bienes duraderos, sino a sostener el consumo diario.
Endeudamiento general y vulnerabilidad
El endeudamiento total con bancos y financieras creció un 55,9% respecto a fines de 2023, según el reporte. El IAG concluye que los hogares se están endeudando para cubrir la brecha de consumo diario y no caer en morosidad con los servicios esenciales. La falta de margen para ahorro o inversión profundiza la vulnerabilidad financiera de las familias de ingresos medios.




