Menos barcos que lo previsto y precios en alza
Enarsa tenía contratados 26 buques, pero entre fines de julio y principios de agosto se debieron cancelar tres por cuestiones climáticas, según detalles del mercado a los que accedió este medio. Los precios de los cargamentos variaron entre USD 14,9 y 21,2 por MBTU, reflejando la volatilidad del mercado internacional.
El número final de barcos fue menor al de 2025, cuando se compraron 25 cargamentos. Sin embargo, el costo total representa un incremento de alrededor de USD 50 millones, es decir un 7,6% más, debido a los mayores precios internacionales derivados del conflicto en Medio Oriente.
BP y Vitol, los principales proveedores
En cuanto a los proveedores, el principal fue la compañía inglesa BP, con 15 buques, seguida de la trader Vitol, con 5. El podio se completa con Naturgy, PetroChina y Trafigura, cada una con una sola carga.
La distribución de los cargamentos refleja la diversificación de fuentes, aunque la concentración en BP y Vitol marca la dependencia de pocos actores para el suministro de GNL en el país.
Fracasó la convocatoria para privatizar la gestión
A principios de año, la Secretaría de Energía intentó sacarle a Enarsa la gestión de las importaciones de GNL, tarea que la empresa estatal realizaba casi ininterrumpidamente desde hace dos décadas. La cartera que comandan Daniel González y María Tettamanti convocó a una compulsa para que una firma privada asuma la compra y reventa del combustible a cambio de un fee.
El proceso arrojó que las ofertas de Trafigura y Naturgy quedaban muy por encima del costo que afrontaba Enarsa por esa gestión, lo que puso en alerta a las autoridades. Finalmente, la compulsa quedó desierta y se decidió que la empresa estatal continúe a cargo de la compra de los barcos de GNL, al menos por un año más.
Subastas en MEGSA y costos diferidos para hogares
En paralelo, la Secretaría de Energía avisó que solo iba a adquirir cargamentos en caso de que hubiera demanda privada. Luego de recibir las propuestas de cada tender, los subastó en el Mercado Electrónico del Gas Natural (MEGSA), donde se los quedaron grandes usuarios, generación eléctrica y comercializadores.
Para los hogares, la novedad es que los mayores costos del gas importado serán pagados en los meses posteriores al invierno, mediante el mecanismo de diferencias diarias acumuladas. Esta decisión busca distribuir el impacto del aumento de precios internacionales en las tarifas residenciales.




