Un conflicto que escala rápido
En declaraciones a este medio, Idígoras advirtió que la cantidad de embarcaciones detenidas aumenta rápidamente. "A este momento estamos superando los 45 barcos y, en caso de que esto no se solucione en el día de hoy, vamos a estar sumando unos 30 barcos más y así sucesivamente. Cada demora de barco es como un taxi que va cobrando entre 50 y 100 mil dólares por día", explicó.
El sector agroexportador, aclaró, no tiene una disputa directa con los trabajadores en huelga. "No hay un reclamo salarial; además, nosotros no somos la contraparte de los prácticos. Ellos brindan un servicio a las agencias marítimas en la vía navegable", sostuvo el directivo.
Riesgo para la imagen exportadora
Idígoras expresó su preocupación por cómo este conflicto afecta la imagen de Argentina como proveedor global. "Argentina puede entrar en una lista de país sucio, un país inseguro a la hora de cumplir con sus contratos de exportación", afirmó, lo que beneficiaría a competidores directos como Brasil.
El directivo también cuestionó la implementación de la medida oficial que desencadenó la protesta. "Avalamos cualquier programa de desregulación que implique reducir costos de exportación, pero evidentemente la forma en que se hizo generó una explosión interna en esta actividad", señaló.
Reclamo de diálogo y acción estatal
Finalmente, instó a una intervención estatal inmediata para destrabar la situación. "La Prefectura, como autoridad competente, tendría que convocarlos a una mesa de trabajo en el día de hoy para encontrar una hoja de ruta que permita implementar el decreto y que todos vuelvan a trabajar", concluyó.




