Axi (Buenos Aires, 14 de septiembre de 2026).- La demanda interna de aceite de soja en la Argentina experimenta un fuerte estímulo este mes debido a las nuevas condiciones del mercado de biocombustibles. El encarecimiento internacional del gasoil modificó la competitividad del biodiésel local.
Precios de referencia y competitividad inicial
Durante el pasado mes de agosto, el valor de paridad de importación del gasoil bajo en azufre en Uruguay, puesto en planta de distribución, se ubicó en un precio equivalente a 1685 pesos argentinos por litro. Este dato, relevado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua de Uruguay (Ursea), funciona como una referencia perfectamente replicable para el mercado de la Argentina.
En el mismo período, el precio oficial del biodiésel en el mercado interno, determinado por la Secretaría de Energía para el corte obligatorio con gasoil, se estableció en 1712 pesos por litro. Al tratarse de un valor de salida de fábrica, el biocombustible nacional mostraba una baja competitividad frente al combustible importado.
El impacto del conflicto global de refinerías
La situación cambió drásticamente en septiembre debido a que la capacidad exportadora de Rusia, el segundo exportador mundial de gasoil, se encuentra comprometida. Los constantes ataques de Ucrania contra puertos y refinerías rusas afectaron el abastecimiento global de este insumo clave para el transporte de cargas.
Como consecuencia directa, los valores de exportación de gasoil de Estados Unidos, el mayor proveedor global, comenzaron a registrar alzas progresivas en el Golfo de México. Estas cotizaciones internacionales van camino a superar los niveles récord registrados luego del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en el año 2022.
Nueva relación de valores en el mercado local
Al considerar los precios vigentes del gasoil de bajo azufre FOB en el Golfo de México y aplicar el cálculo de Ursea, el valor de paridad de importación supera los 2000 pesos argentinos por litro en septiembre. Esta cifra altera positivamente la ecuación económica para los productores nacionales del biocombustible.
Aunque el valor FOB del aceite de soja argentino, materia prima esencial del biodiésel, registró un incremento en el último mes, la suba no fue proporcional al salto del gasoil internacional. De esta manera, el procesamiento de la oleaginosa encuentra un escenario propicio para abastecer con fuerza la demanda interna de combustibles.




