Axi (Buenos Aires, 8 de septiembre de 2026).- La petrolera estatal Petroperú solicitó una nueva prórroga para cumplir con los plazos de producción de combustibles menos contaminantes. La firma admitió demoras operativas en sus plantas.
Retrasos en la Refinería de Talara
La empresa pública reconoció formalmente que no logró implementar a tiempo los equipos tecnológicos requeridos en la nueva Refinería de Talara. Esta infraestructura es clave para procesar crudo y refinar combustibles que se adapten a las normativas de conservación ambiental vigentes, las cuales exigen una reducción drástica del contenido de azufre en todos los derivados petroleros que se comercializan en el mercado local.
Explicaciones ante el Poder Legislativo
El anuncio se realizó durante una presentación oficial de los funcionarios de la compañía ante los integrantes de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso. En este encuentro, las autoridades de la petrolera estatal detallaron los inconvenientes técnicos y logísticos que impidieron la puesta en marcha de los sistemas de desulfuración en los plazos originalmente establecidos por la normativa nacional.
La exigencia de reducción de azufre
La meta de la empresa estatal consiste en adecuar sus procesos de refinación para limitar las emisiones de dióxido de azufre, un compuesto altamente nocivo para la calidad del aire. Sin embargo, la falta de culminación de las obras necesarias en la Refinería de Talara posterga el cronograma de transición limpia que el sector energético del país debía consolidar durante este período de gestión.
Solicitud de nuevos plazos regulatorios
Ante este escenario de parálisis tecnológica, la conducción de Petroperú formalizó el pedido de una prórroga extraordinaria cuyo plazo específico de extensión permanece como un [dato pendiente]. La viabilidad de esta postergación regulatoria quedará ahora bajo el análisis de los legisladores y los organismos técnicos competentes, quienes evaluarán el impacto ambiental de continuar distribuyendo combustibles con altos niveles de azufre.
Esta nueva postergación genera incertidumbre en el mercado de hidrocarburos de la región, ya que la modernización de la planta industrial requirió de millonarias inversiones previas. El retraso en la implementación tecnológica compromete la agenda de transición hacia combustibles limpios y expone las dificultades de gestión que atraviesa la petrolera estatal en el desarrollo de sus principales proyectos de infraestructura energética.




