Axi (Buenos Aires, 6 de septiembre de 2026).- Las dos monoboyas del sistema offshore VMOS viajan hacia Punta Colorada para comenzar su instalación. Las estructuras permitirán la carga directa de petróleo proveniente de Vaca Muerta en grandes embarcaciones de exportación desde fines de octubre.
La llegada de los equipos a Río Negro
Las unidades de carga avanzan en su traslado marítimo hacia la provincia de Río Negro, donde se prevé que arriben a finales del próximo mes. Cada una de estas boyas gigantes tiene un peso de 272 toneladas y cuenta con un diámetro de 15,3 metros. Estas dimensiones resultan necesarias para soportar el flujo operativo en el mar, actuando como un nexo directo entre el ducto terrestre y los barcos mercantes.
La tecnología de conexión submarina y superficial
El crudo proveniente de la cuenca neuquina llegará primero a la terminal terrestre de almacenamiento de Punta Colorada. Desde ese punto costero, el hidrocarburo continuará su trayecto a través de un ducto submarino de unos 7 kilómetros de longitud que se encuentra actualmente en proceso de construcción. En el extremo de esta tubería se ubicará un múltiple submarino denominado PLEM, encargado de distribuir el flujo hacia la superficie.
Una vez que el crudo alcanza el múltiple submarino, este asciende hacia las monoboyas mediante un sistema combinado de tuberías y mangueras. Al arribar los buques cisterna, estos se amarrarán firmemente a la estructura flotante mediante un cabo de alta resistencia. El traspaso final del hidrocarburo se realizará mediante mangueras flotantes conectadas al barco, lo que garantizará una transferencia de petróleo segura y controlada hacia los mercados globales.
El sistema de anclaje en el lecho marino
Para asegurar la estabilidad de las pesadas estructuras flotantes en el mar, se inició el despliegue de un robusto sistema de fijación. Cada monoboya permanecerá sujeta al fondo del mar mediante un conjunto de anclas de gran porte y cadenas de fondeo. Esta ingeniería está específicamente diseñada para soportar y absorber las tensiones extremas que se generan cuando los buques tanques realizan el proceso de amarre durante la operación de carga.
La puesta en marcha de este sistema permitirá la operación de buques de gran porte denominados VLCC, que son los petroleros más grandes del mundo utilizados para el transporte internacional de crudo. Con la unificación de la terminal en tierra, el oleoducto desde el yacimiento y la infraestructura offshore, el proyecto completará un canal de exportación clave para despachar los recursos energéticos locales hacia los principales puertos internacionales.




