Axi (Buenos Aires, 4 de septiembre de 2026).- El puerto de San Antonio Este, en Río Negro, vive su mayor actividad en décadas como eslabón clave de los proyectos energéticos de Vaca Muerta. El gerente de Patagonia Norte, Cristian López, explicó las operaciones realizadas y los desafíos futuros.
Operaciones récord para VMOS y GNL
Desde el segundo trimestre de 2025, el puerto concentra tareas asociadas a la nueva matriz energética provincial. Se descargaron chapas para el proyecto VMOS, módulos y caños para GNL, y comenzó la descarga de los 40.000 caños del proyecto dedicado San Matías. López destacó que esta actividad es inédita para la terminal.
El calendario de operaciones fue intenso: en junio ingresaron dos barcos; agosto tuvo la primera carga de un buque PSV con 90 caños de cemento revestidos con destino offshore al VMOS. Luego se realizó la primera descarga de 3.600 caños para GNL, seguida de 2.000 toneladas de chapa para tanques y una plataforma con grúas para soldadura en alta mar. Muchos insumos llegan por tierra y se embarcan en el puerto.
La arena de fractura, el próximo desafío logístico
López señaló que Vaca Muerta demandará mucha más arena de la que se consume hoy. “Hoy la necesidad está en un 20% de lo que será cuando todo esté funcionando”, dijo. El transporte actual por camión no resistirá el volumen, por lo que se estudian alternativas como el embarque en origen, acopio en San Antonio y traslado final por tierra.
No se descarta un tren a futuro, pero llevará tiempo. Mientras tanto, Patagonia Norte se prepara para ese escenario. “Alternativas hay un montón, y a nosotros nos interesa estar preparados”, afirmó el directivo, quien destacó que el puerto busca posicionarse en esa nueva cadena logística.
Impacto en el empleo y la economía local
Hoy la actividad se sostiene con la plantilla de 200 trabajadores permanentes que tiene el puerto hace 20 años. La empresa considera que está sobrada de recursos, aunque prevé sumar personal adicional hacia 2027, cuando coincidan la temporada de exportación de fruta con las operaciones energéticas. El empleo indirecto ya suma casi 100 personas entre transporte, Senasa, Aduana y proveedores.
López destacó el efecto multiplicador para las localidades de San Antonio Oeste y San Antonio Este. “Genera trabajo en lugares que en esta época no tenían actividad”, explicó. El puerto se convirtió en un dinamizador de la economía regional, con una actividad que “antes no tenía”.




