Axi (Buenos Aires, 4 de agosto de 2026).- El renovado impulso de la energía nuclear a nivel global revalorizó los recursos uraníferos de Argentina. Diversos proyectos de exploración y prefactibilidad buscan reactivar la cadena de suministro local de uranio.
Proyectos en provincias clave
En Chubut, Mendoza y Salta se desarrollan iniciativas de exploración y prefactibilidad para evaluar el potencial uranífero. Estas provincias concentran los principales yacimientos conocidos y ofrecen condiciones geológicas favorables.
El objetivo es determinar la viabilidad técnica y económica de los depósitos, con miras a una futura explotación comercial. Los estudios incluyen análisis de leyes de mineral, recursos estimados y factibilidad de extracción.
La reactivación de estos proyectos se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer la soberanía energética nacional y aprovechar la creciente demanda internacional de uranio.
Capacidad industrial y ciclo de combustible
Argentina cuenta con la capacidad tecnológica e infraestructura industrial para completar el ciclo de combustible nuclear a escala de laboratorio y desarrollo comercial. Esto incluye desde la extracción del mineral hasta la fabricación de elementos combustibles.
Lograr el autoabastecimiento de uranio reduciría los costos operativos de las centrales de generación de NA-SA, actualmente dependientes de importaciones. Además, permitiría un mayor control sobre toda la cadena de valor nuclear.
La infraestructura existente, como las plantas de DIOXITEK y CONUAR, podría ampliarse o adaptarse para procesar uranio nacional y obtener subproductos de alto valor agregado.
Oportunidades en el mercado internacional
En un contexto de restricción global de oferta, Argentina podría integrarse al mercado internacional como proveedor de combustibles nucleares procesados. La creciente demanda de centros de datos y la transición energética impulsan la construcción de nuevas centrales.
Países como Estados Unidos, Canadá y Australia ya están expandiendo su capacidad de producción de uranio, pero la oferta aún no satisface la demanda proyectada. Argentina tiene la oportunidad de posicionarse como un actor confiable y estable.
La exportación de uranio enriquecido y otros productos derivados podría generar divisas significativas y diversificar la matriz exportadora del país, reduciendo la dependencia de los commodities tradicionales.
Desafíos regulatorios y financiamiento
Para concretar estos proyectos, será necesario agilizar los permisos ambientales y mineros, así como garantizar financiamiento a largo plazo. La inversión inicial en exploración y desarrollo es alta, pero los retornos potenciales justifican el esfuerzo.
El Estado nacional y las provincias deberán coordinar políticas para atraer capital privado, tanto nacional como extranjero. La estabilidad jurídica y la previsibilidad regulatoria serán clave para generar confianza en los inversores.
En paralelo, se requiere avanzar en la formación de recursos humanos especializados y en la transferencia de tecnología, para maximizar el valor agregado local y asegurar la sostenibilidad del sector a largo plazo.




