Axi (Buenos Aires, 24 de agosto de 2026).- El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, amplió las recompras de deuda pública para frenar el alza de las tasas de interés de largo plazo. La medida respondió al nerviosismo financiero generado por el encarecimiento global del petróleo.
El impacto del petróleo en los bonos
El fracaso de un rápido acuerdo diplomático con Irán y la aplicación de nuevas sanciones económicas impulsaron el precio del crudo. El barril de Brent superó los 90 dólares, lo que representa un incremento del 53% desde el inicio del año, cuando cotizaba a 60 dólares. Este escenario interrumpió la calma en la curva de rendimientos de Wall Street y encendió las alarmas regulatorias oficiales.
Estrategias para contener las tasas de interés
Para mitigar la presión, Scott Bessent recurrió a una receta conocida: acortar la duración de las emisiones de deuda pública. El funcionario incrementó la colocación de letras del Tesoro a corto plazo, que pasaron de representar entre el 10% y 15% hace una década al 22% del total actual. Esta medida busca canalizar el incremento del déficit fiscal hacia los tramos más cortos de la curva financiera.
La expansión del programa de recompras
El plan gubernamental también sumó una ampliación de las recompras de viejas emisiones por un total de 14.000 millones de dólares. Aunque la cifra es acotada frente a una deuda pública en manos del público de 32 billones de dólares, funciona como una señal clave para el mercado. El martes pasado, el rendimiento del bono a 10 años rozó el 4,75% y el de 30 años alcanzó un máximo de 5,33%.
Factores corporativos y la política de la Fed
La escalada de las tasas nominales y reales reflejó tanto la creciente demanda de financiamiento de la inteligencia artificial como las decisiones monetarias de la Reserva Federal. Empresas tecnológicas líderes de la industria corporativa recurrieron a colocaciones masivas de deuda a largo plazo, lo que neutralizó parte de los esfuerzos oficiales por reducir la duración promedio de los activos financieros.
Por otra parte, la conducción de la Reserva Federal por parte de Kevin Warsh bloqueó las presiones de directores como Logan, Hammack y Kashkari para elevar la tasa de interés de referencia en julio. Esta inacción sobre la tasa de corto plazo terminó recargando la presión en el tramo largo de la curva de rendimientos y forzó la intervención de Scott Bessent.




