Axi (Buenos Aires, 2 de septiembre de 2026).- Un informe de Citrini Research señaló a Bank of America, US Bancorp, Truist Financial y Capital One Financial como los principales beneficiarios de una eventual reforma de las normas de liquidez bancaria en Estados Unidos, impulsada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el presidente de la Fed, Kevin Warsh. La iniciativa podría liberar entre 500.000 millones y un billón de dólares de capacidad adicional para la banca.
El plan de Bessent y Warsh
La propuesta de Bessent consiste en permitir que la capacidad de financiación disponible para los bancos en la ventanilla de descuento de la Fed compute dentro de sus requisitos de cobertura de liquidez. Según Citrini Research, esta modificación permitiría a las entidades mantener menos efectivo inmovilizado, conceder más crédito y aumentar sus compras de deuda pública.
La capacidad adicional resultante podría situarse entre 500.000 millones y un billón de dólares, equivalente aproximadamente a entre el 1,5% y el 3% del PIB nominal estadounidense. El informe identificó a Flagstar, Western Alliance Bancorp y Banc of California como las entidades con menor beneficio, ya que continuarían presentando posiciones de liquidez más ajustadas.
Impacto en el mercado de deuda
La reforma podría convertirse en el instrumento para un nuevo acuerdo entre el Tesoro y la Fed, con una estrategia para reducir las tasas a largo plazo. La tesis conecta la reforma bancaria con las recientes recompras de bonos a 30 años anunciadas por el Tesoro, que podrían ampliarse y financiarse con recursos propios.
Por su parte, Warsh defendió ante el Congreso una reducción del tamaño y la duración de la cartera de bonos del banco central, y encargó al ex gobernador Jeremy Stein dirigir un grupo de trabajo sobre el balance de la institución.
La operación recomendada
Citrini recomienda una estrategia de aplanamiento de la curva, apostando a que la rentabilidad del bono estadounidense a 30 años descienda más que la del bono a cinco años hasta noviembre. No obstante, la firma duda de que la coordinación entre Bessent y Warsh pueda desarrollarse sin dificultades a medio y largo plazo.
Por ese motivo, mantiene una posición favorable al oro y bajista sobre el dólar como protección frente a los riesgos derivados de esta estrategia. Las pérdidas no realizadas en valores bancarios alcanzaron los 326.700 millones de dólares al cierre del segundo trimestre, según la FDIC.




