Cifras que explican el fenómeno
El sistema financiero ganó lo mismo por intereses netos (cobros por préstamos menos pagos por depósitos) de lo que perdió por cargos por incobrabilidad: $16,1 billones, sostuvo el Bapro. Además, un informe de 1816 mostró que la Tasa Efectiva Anual (TEA) en agosto fue del 89,2% para los préstamos personales, superando ampliamente la inflación interanual del 33,8%.
Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en mayo los cargos por incobrabilidad alcanzaron 3,9% del activo frente al 1,1% de 2024. Esta suba refleja el aumento absoluto y relativo de la morosidad, que creció desde fines de 2024 por el boom del crédito inicial y el deterioro del poder adquisitivo.
Refinanciaciones y castigos en los balances
La consultora EcoGo detalló que los bancos suprimieron de sus balances 143.143 préstamos considerados "irrecuperables". En los préstamos en pesos, el monto dado de baja representó unos $2,9 billones. Paralelamente, los créditos refinanciados ganan cada vez más peso: representaron el 3,7% del crédito total a familias, un récord en décadas.
La morosidad en familias trepó del 12,8% al 12,9% en julio, según estimó la consultora 1816. Este aumento no se debió a un alza del saldo irregular sino a la caída del saldo total del crédito, que redujo el denominador del indicador.
Perspectivas: mayor racionamiento del crédito
En LCG consideran que el crédito a las familias no resurgirá fuertemente como en 2024. "Los bancos estarán más cautelosos", señalaron. La consultora distingue dos modelos: ampliar la base de deudores compensando con tasas más altas, o limitar la tasa restringiendo la cantidad de sujetos de crédito. Se inclinan por la segunda opción.
En el mercado esperan que las refinanciaciones ayuden a sanear el porcentaje de financiamiento irregular, pero anticipan que el crédito en moneda local difícilmente vuelva a ser, en el corto plazo, un motor de la actividad económica. Las tasas actuales castigan a los deudores y desalientan nuevos préstamos.




