Comportamiento de los dólares financieros
El dólar MEP, a través del tramo de 24 horas con el bono AL30, subió 0,88% y se ubicó en $1.518,19. Por su parte, el dólar contado con liquidación (CCL) avanzó 1,54% y terminó en $1.579,25. La brecha cambiaria entre el oficial y el CCL se amplió levemente, en un contexto de renovada demanda por cobertura.
En el mercado de futuros del Rofex, el contrato de agosto finalizó en $1.515,00 con una TNA de 23,79%, septiembre se pactó en $1.542,00 (TNA 22,97%) y diciembre cerró en $1.632,50 (TNA 23,85%). Las tasas implícitas muestran expectativas de un crawling peg cercano al 2% mensual.
Tasas de caución y operaciones de liquidez
La caución a 1 día operó a una TNA del 23,97%, con un volumen de $8,43 billones, lo que refleja una elevada actividad de financiamiento en el mercado de dinero. El tramo a 7 días se ubicó en 24,17%, marcando una pendiente positiva en la curva de tasas.
El mercado de pases se mantuvo activo, con tasas en línea con la política monetaria del Banco Central. La liquidez en pesos sigue siendo abundante, aunque las tasas reales continúan en terreno positivo frente a la inflación esperada.
Renta fija en dólares y riesgo país
Los bonos soberanos en dólares tuvieron un buen desempeño diario, especialmente en el tramo corto de la curva global. El GD30 subió 1,13% y su TIR se ubicó en 6,09%, mientras que el GD29 ganó 1,02% con una TIR de 4,56%. En el tramo ley local, el AL30 trepó 0,44%.
El riesgo país comprimió 2,49% en la jornada y cerró en 430 puntos básicos, acumulando una caída del 24,69% en lo que va de 2026. Esta baja refleja la mejora en la percepción de riesgo soberano, impulsada por la estabilidad fiscal y el contexto externo favorable.
Curva de pesos: LECAPs y tasas fijas
En el mercado de renta fija en pesos, la curva a tasa fija operó firme. Los rendimientos anuales se ubicaron entre 23,48% (S14G6) y 25,58% (S30N6), mostrando una pendiente positiva que premia los plazos más largos.
La demanda de LECAPs se mantuvo sostenida, con inversores buscando cobertura ante la incertidumbre cambiaria. La liquidez del mercado secundario fue adecuada y los spreads de tasas se mantuvieron estables.




