Medida conjunta y alcance regional
La iniciativa, de carácter voluntario, se canalizará a través de las distribuidoras estatales de cada provincia: la Empresa Provincial de la Energía (EPE) en Santa Fe, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y Enersa en Entre Ríos. El esquema implica la emisión de una nota de crédito por el total del cargo, que las industrias devolverán en ocho cuotas mensuales consecutivas. Por ejemplo, las obligaciones de junio, que vencen en septiembre, serán canceladas por la distribuidora, y las cuotas comenzarán a cobrarse en octubre.
La financiación se aplicará con una tasa de interés nominal anual del 15%, y los tesoros provinciales aportarán asistencia financiera reembolsable a sus distribuidoras para cubrir el descalce, garantizando el pago puntual a CAMMESA. Los gobernadores Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio destacaron que esta herramienta es posible gracias al control estatal de las distribuidoras en sus jurisdicciones.
Origen del cargo y cambios regulatorios
El Cargo Estabilizado GUDIs fue creado por la Resolución 976/2023 de la Secretaría de Energía para equiparar los costos eléctricos de grandes comercios y pequeñas industrias con los de grandes fábricas que compran energía directa. Sin embargo, la Resolución SE N° 400/2025 eliminó protecciones y fomentó la contratación bilateral, lo que dejó a las empresas sin contratos expuestas a la volatilidad del mercado spot.
Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería, señaló que esta reforma coincidió en invierno con factores climáticos y geopolíticos. Durante junio, julio y agosto, los costos mayoristas se elevaron por la importación de gas para generación eléctrica, agravada por el conflicto en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, que duplicaron los precios del gas licuado. Así, el precio de la energía sin contractualizar alcanzó picos de entre 168,6 y 186,6 dólares por megavatio-hora en julio.
Impacto en la Región Centro y reclamos del NEA
La brecha entre el precio estacional en tarifa (90.000 $/MWh) y el costo de generación mayorista (que superó los 250.000 $/MWh) superó el 185%, trasladando la diferencia a los grandes usuarios mediante el cargo GUDI. Esto alteró sustancialmente las estructuras de costos industriales en la Región Centro, lo que motivó la medida conjunta de financiación.
En paralelo, industrias del NEA también expresaron su preocupación. Siete empresas de Misiones y Chaco, de sectores como aserrado de madera y fabricación de ladrillos cerámicos, advirtieron que el cargo pasó de representar entre 5% y 10% de sus facturas a absorber casi la mitad en julio. Solicitaron a la Secretaría de Energía, conducida por María Tettamanti, un sistema de diferimiento de pagos estacionales, según una nota publicada ayer en exclusiva por El Post Energético.




