Auditorías en la Costa Atlántica y Campana
La semana pasada, personal técnico del organismo realizó inspecciones en la Costa Atlántica y se trasladó recientemente al municipio de Campana para verificar denuncias formales sobre posibles anomalías y errores de facturación. Durante estas auditorías, el OCEBA analiza el historial de consumo de cada usuario, su correlación con los registros de medición física y el cumplimiento de los marcos regulatorios, según explicó el organismo en un comunicado.
Los operativos se concentran en las zonas donde se registró el mayor caudal de quejas. El plan de fiscalización intensiva busca detectar irregularidades en la facturación de las distribuidoras y obligar a refacturaciones cuando corresponda. El organismo también recordó los pasos que deben seguir los usuarios para reclamar.
El conflicto en Santa Teresita y EDEA
En Santa Teresita, la situación derivó en protestas vecinales por el impacto de las tarifas. Los usuarios apuntaron contra la distribuidora EDEA, del Grupo DESA, denunciando incrementos abultados tras la instalación de un nuevo sistema de medición y recambio de medidores. El OCEBA recordó que los usuarios deben realizar primero el reclamo ante la distribuidora, y si no hay respuesta satisfactoria, elevar la denuncia al organismo con la constancia del reclamo previo.
Cuando se comprueban errores, el OCEBA puede dictar medidas preventivas para suspender el cobro de los montos cuestionados, exigir refacturaciones y aplicar sanciones a las empresas. El organismo mantiene habilitado las 24 horas el Formulario Único de Reclamos (FUR) en su sitio web, la línea gratuita 148, el correo electrónico oceba@oceba.gba.gov.ar y oficinas en La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y San Nicolás.
La gestión del Grupo DESA bajo la lupa
La indignación en Santa Teresita vuelve a poner en foco la gestión de Desarrolladora Energética S.A. (Grupo DESA), holding presidido por Rogelio Pagano, con participación de Jorge “Corcho” Rodríguez. El conglomerado controla el servicio eléctrico bonaerense a través de EDEA, Edelap, EDEN y EDES. Los usuarios de la costa ven el salto tarifario como reflejo de las políticas comerciales de la firma, cuestionada por falta de inversión en redes y deudas con CAMMESA.
El recambio de medidores y la nueva facturación generaron un fuerte malestar en la zona, mientras el grupo arrastra un historial de controversias. La empresa deberá afrontar las auditorías y eventuales sanciones si se comprueban irregularidades en el servicio.




