Axi (Buenos Aires, 30 de agosto de 2026).- La Cámara de la Industria del Acero informó que la producción de acero crudo en la Argentina creció un 15,3% interanual en julio. Este impulso estuvo motorizado por los sectores de energía y el agro, frente a la debilidad del consumo interno.
Desempeño de la producción y laminados
En julio, la fabricación de acero crudo registró un alza del 9% en comparación con el mes anterior, consolidando un total de 377.500 toneladas en los primeros siete meses del año, lo que significó un aumento acumulado del 10,7%. Por el contrario, la producción de laminados llegó a 319.200 toneladas, sufriendo una caída mensual del 0,8%, aunque marcó una suba del 15% frente a igual mes del año pasado. La diferencia entre ambos indicadores se debió a la exportación de semielaborados en el período analizado.
La disparidad de los sectores de la demanda
La actividad siderúrgica encontró su principal sostén en el sector de la energía, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta. La demanda de tubos sin costura y aceros especiales se mantuvo firme debido a la intensa actividad y la ampliación de la infraestructura de transporte en el sector hidrocarburífero. En contraste, la construcción, el sector automotor y la línea blanca permanecieron deprimidos por la debilidad del consumo interno, registrando altos niveles de capacidad ociosa en la industria local.
El sector automotor continuó en una fase contractiva durante julio con la producción de 31.189 vehículos, lo que representó una caída del 15,8% respecto a junio y una reducción del 16% frente a julio del año pasado. En los primeros siete meses de 2026, las terminales automotrices sumaron 235.847 unidades, arrastrando una baja interanual del 18%. Por su parte, los despachos de cemento en la construcción subieron apenas 0,6% mensual, pero retrocedieron 8,2% interanual, acumulando una contracción del 3,6%.
La presión de las importaciones chinas
A la debilidad del mercado interno se sumó la creciente presión de las importaciones de China, país que concentra el 54% de la producción mundial de acero. Con exportaciones que alcanzaron las 130 millones de toneladas anuales, duplicando el consumo total de América Latina, el gigante asiático colocó sus excedentes a bajos precios. Esta situación motivó denuncias de dumping en diversos mercados globales y obligó a las economías regionales e internacionales a implementar fuertes medidas de defensa comercial.
Para contrarrestar esta competencia, Estados Unidos fijó un arancel del 50% para el acero chino, mientras que la Unión Europea, Reino Unido y Canadá aplicaron cuotas y salvaguardas de hasta el 50%. En la región, México lideró las restricciones con derechos compensatorios de hasta el 103% para el laminado en frío, y Brasil impuso aranceles de hasta 709 dólares por tonelada. Ante este escenario, la industria de Argentina busca mejorar su competitividad mediante inversiones tecnológicas y gestiones impositivas.




