Dividendos millonarios tras la compra
La propia empresa informó a la Comisión Nacional de Valores el 27 de agosto que, en una asamblea del 30 de abril, se aprobó la distribución de dividendos por $253.535.989.514, mediante la desafectación de reservas. Los nuevos accionistas, Edison Energía y Genneia, cobraron USD 44,5 millones cada uno, mientras que Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, recibió la misma cifra.
El mecanismo estaba previsto en los pliegos de la licitación elaborados por el Ministerio de Economía. La cláusula 2.1 establece que la venta incluye los derechos sobre dividendos pendientes o futuros. Especialistas regulatorios señalaron que esa disposición brindaría un paraguas legal a los directores.
Legalidad bajo sospecha
Los juristas consultados consideraron que la distribución de dividendos no es ilegal, aunque podría existir un “acto de simulación encubierta”. Un exfuncionario razonó que la ganancia era del Estado por su participación, pero que al no invertirla “no se podría decir que fue una estafa”.
No obstante, advirtieron que los compradores obtuvieron información privilegiada, al saber de antemano que “esa plata estaba ahí y se la iban a poder cobrar”. Además, podría existir incumplimiento de deberes de funcionario público por parte de la Secretaría de Energía y de los directores que representaban al Estado.
Valuación bajo la lupa
La venta fue la primera privatización estricta del sector energético bajo la administración de Javier Milei. Para fijar el precio base, el Ministerio de Economía convocó al BICE, luego de la negativa del Tribunal de Tasaciones. La Secretaría de Energía estableció un valor mínimo de USD 206 millones, pero el dictamen nunca se hizo público.
Según balances, Transener ganó unos USD 93 millones en el primer semestre de 2026, lo que proyectado al año casi duplicaría el precio base. La consultora Estudios Energéticos señaló que el Gobierno aplicó una suba del 1.300% en pesos al costo del transporte eléctrico entre diciembre de 2023 y julio pasado.




