Allanamientos y dinero secuestrado
Los procedimientos se realizaron en cuatro domicilios de la Ciudad de Buenos Aires y uno en Mar del Plata. Los investigadores hallaron el dinero en una casa particular y en una caja de seguridad en el microcentro porteño. El principal investigado es Julio Eduardo Gallé, ex gerente comercial de Tandanor, quien habría exigido dinero a un empresario a cambio de condonar una deuda.
El caso se originó a partir de una auditoría interna en Tandanor, que detectó irregularidades y derivó en una denuncia de la propia empresa. El juez Casanello delegó la investigación en la unidad especializada anticorrupción de la Policía Federal en mayo pasado.
La maniobra investigada
La justicia intenta determinar si Gallé le exigió al empresario Antonio Alejandro Napoleone, de Lucrimar SA, unos 220 mil dólares para eliminar una deuda de unos 200 mil dólares. Durante los allanamientos se secuestró un recibo manuscrito por 100 mil dólares y 12,7 millones de pesos, además de documentación bancaria y dispositivos electrónicos.
Entre los elementos incautados figuran cartas documento, extractos bancarios, comprobantes de transferencias, contratos, una notebook, una computadora, una tablet y tres teléfonos celulares. Estos elementos serán peritados para reconstruir el circuito del dinero.
La gestión de Ana Laura Hernández
La causa atraviesa a Ana Laura Hernández, quien fue presidenta de Tandanor durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei. Su gestión se caracterizó por una fuerte reestructuración: despidos, incorporación de directores con altos salarios y la desarticulación de la Gerencia de Control de Gestión, área que concentraba información sensible.
La salida de Hernández y la llegada de Mauricio González Botto, otro hombre vinculado a Nicolás Posse, no frenó las sospechas sobre el destino del astillero. Tandanor ocupa más de 30 hectáreas en una de las zonas más valorizadas de Buenos Aires, lo que alimenta especulaciones inmobiliarias. Ahora la justicia avanza en la causa por cohecho.




