Las condiciones para pensar a largo plazo
Bulgheroni señaló que no se puede pensar a largo plazo sin orden macroeconómico, moneda estable, seguridad jurídica y reglas que permitan invertir sin temor a cambios repentinos. “Son condiciones bastante elementales, pero durante décadas nos acostumbramos a vivir sin ellas”, sostuvo.
El ejecutivo remarcó que el proceso de reformas en curso apunta a reconstruir esas bases, con equilibrio fiscal, desregulación, mayor apertura comercial y acuerdos bilaterales con mercados que representan más del 30% del PBI mundial. Así, el crecimiento dependerá cada vez más de la inversión y menos de la deuda o el gasto público.
Oportunidades en energía, minería y alimentos
“Esa transformación coincide con una oportunidad extraordinaria”, dijo Bulgheroni, y enumeró los sectores con potencial: energía, minería, alimentos y talento para producir y exportar. En particular, destacó que Vaca Muerta está batiendo récords y que la minería comienza a desplegar un potencial enorme.
El empresario recordó que la Argentina pasó de depender del combustible venezolano a romper récords de exportaciones energéticas. “Ahora es realista pensar a la Argentina como un pilar de la seguridad energética mundial”, afirmó, y pidió mirar toda la transformación con perspectiva para dimensionar el cambio.
Continuidad y batalla cultural
Para Bulgheroni, la Argentina “ya cambió” y atraviesa una transformación difícil de igualar, pero advirtió que para consolidarla hace falta continuidad. “Un país no puede volver a empezar cada cuatro años”, señaló, y definió a esta etapa como “una batalla moral y cultural”.
“Si conseguimos seguir el rumbo iniciado por @JMilei en 2023, esta será la gran oportunidad para que la Argentina finalmente convierta todo su potencial en desarrollo y sea líder en el mundo”, concluyó Bulgheroni.




