Ingresos en alza y presión sobre el EBITDA
Los ingresos de la distribuidora alcanzaron los $2.124.708 millones, un crecimiento del 13% respecto de enero-septiembre de 2025. Ese monto incluye $39.998 millones del convenio con el Estado Nacional por consumos de energía eléctrica en barrios populares del período 2024-septiembre de 2026, y $5.676 millones del acuerdo con la provincia de Buenos Aires por consumos de 2024. Ambos convenios están vinculados a energía pagada a Cammesa, cuyo recupero se hará a precios históricos y sin retribución.
El EBITDA se ubicó en $244.200 millones, una baja del 7% interanual. La compañía atribuyó la variación al efecto de ingresos extraordinarios por $166.474 millones reconocidos en 2025, vinculados al acta acuerdo con la Subsecretaría de Energía Eléctrica y Cammesa en el marco del Régimen Especial de Deudas del DNU 186/2025 y la Disposición 1/2025.
Resultado neto y endeudamiento
La mejora del resultado neto se explica, según el comunicado, por la ganancia bruta del período 2026, la evolución favorable de los costos financieros netos y la ganancia por el ajuste por inflación. Las cifras del período anterior fueron reexpresadas según la NIC 29 y la Resolución General 777/2018 de la CNV.
La deuda neta alcanzó los $623.893 millones, un 6% más que el saldo de $585.700 millones al 31 de diciembre de 2025. El aumento responde a la toma de nuevo financiamiento por $320.000 millones destinado al plan de inversiones. Las inversiones del período sumaron $257.498 millones, una reducción del 12% en términos reales por la dinámica de la reexpresión por inflación.
Calidad de servicio y demanda
El índice de duración de cortes SAIDI fue de 11,2 horas entre enero y septiembre de 2026, una mejora del 30% frente a las 15,9 horas del mismo período de 2025, con avances en todas las comunas y partidos del área de concesión. La demanda acumulada de energía eléctrica creció 2,8% y alcanzó los 16.930 GWh, sin incluir intercambios con otras distribuidoras.
Por tipo de usuario, la demanda residencial subió 4% impulsada por mayores requerimientos de climatización, la comercial creció 2% y la industrial cayó 1% por medidas de optimización del consumo. La cantidad de clientes se mantuvo en torno a 2,7 millones. Las pérdidas de energía acumuladas fueron del orden del 20%, por encima del 18,5% de 2025, explicadas principalmente por el crecimiento del hurto de energía.




