La respuesta de las empresas fabricantes
Una de las empresas líderes en el desarrollo de estas instalaciones confirmó a Surtidores que trabaja en tres iniciativas destinadas a petroleras: dos están en plena fabricación y la tercera se entregará en diciembre. Además, la misma compañía negocia otros tres proyectos con particulares, mientras que otra firma especializada avanza con dos unidades más. El interés inversor, que hasta ahora se limitaba a experiencias puntuales, se extiende al sector privado.
El marco regulatorio que impulsó el cambio
La Resolución 504/2025 de la Secretaría de Energía incorporó formalmente las estaciones móviles al esquema de abastecimiento, con condiciones técnicas, registrales y de seguridad. La norma contempla unidades cisterna y modulares, instalables y trasladables según la demanda. El Gobierno presentó la medida como una solución para localidades sin estación fija o con establecimientos inactivos, con el objetivo de ampliar el acceso al combustible.
Ventajas del modelo móvil frente al tradicional
El formato móvil permite evitar obras permanentes de alto costo y plazos prolongados, y llevar capacidad de expendio a zonas donde la demanda aún no justifica una instalación fija. Esa flexibilidad resulta atractiva para las petroleras, que pueden acompañar el crecimiento de una zona, reforzar el abastecimiento en temporada alta o probar el mercado antes de invertir en infraestructura mayor. Para operadores independientes, representa una puerta de entrada a localidades o una extensión de su radio de acción.
Debate y perspectivas futuras
Sin embargo, la llegada de unidades móviles a áreas con red permanente generó debate sobre competencia y empleo. El desafío es evaluar si el modelo es eficiente y rentable; de serlo, podría ganar un lugar estable en el mapa de combustibles y atraer nuevas inversiones. La experiencia previa de YPF, que instaló una unidad en la Costa Atlántica y luego la trasladó al sur, anticipa su potencial para demandas variables.




