Axi (Buenos Aires, 13 de agosto de 2026).- El Laboratorio de Agrobiotecnología del INTA Balcarce desarrolló una nueva variedad de papa, OLI INTA, que mantiene su color tras el corte y evita moretones por golpes. El logro, inscripto en el INASE, busca reducir pérdidas en la industria procesadora.
Una herramienta de precisión biotecnológica
Gabriela Massa, investigadora del INTA, del Conicet y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, explicó que la edición génica permitió inactivar el gen de la polifenol oxidasa, que evita la formación de pigmentos oscuros en tejidos dañados. "Al reducirse el pardeamiento enzimático, disminuye el descarte industrial y se mejora la calidad del producto final", destacó.
En los ensayos realizados, la variedad mostró ausencia de moretones subsuperficiales en tubérculos sometidos a golpes durante la cosecha, transporte o almacenamiento. Esto representa un avance frente a los daños mecánicos que tradicionalmente afectan la calidad comercial del tubérculo.
Diferencias clave frente a los transgénicos
Massa resaltó que la edición génica utilizada no incorpora información genética de otras especies, lo que la distingue de los organismos transgénicos. "Este aspecto resulta clave desde el punto de vista regulatorio, ya que estas variedades siguen la misma normativa que las obtenidas por mejoramiento convencional", sostuvo la investigadora.
Sergio Feingold, excoordinador del Programa Nacional de Biotecnología del INTA, agregó que esta tecnología permite incorporar cualidades a variedades exitosas y "representa un cambio fundamental en la manera de hacer mejoramiento en la papa". La edición génica acelera los tiempos de desarrollo y favorece la adaptación a nuevas condiciones ambientales.
Registro y contexto regional e internacional
OLI INTA fue inscripta oficialmente en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares del INASE. El registro ocurre en un contexto de creciente reconocimiento global, ya que la Unión Europea avanzó con un nuevo marco para Nuevas Técnicas Genómicas.
La inscripción en Argentina posibilita avanzar con registros en otros países de la región, como Brasil, donde la tecnología tiene un marco favorable. El desarrollo es fruto del trabajo conjunto de INTA y Conicet, con financiamiento de Procisur y Fontagro.
Impacto económico y ambiental positivo
La mejora aporta beneficios económicos y ambientales, ya que reduce pérdidas en la industria procesadora y mejora la valorización de la producción. Además, disminuye el volumen de residuos generados durante el proceso.
Con una demanda creciente de papa industrial, OLI INTA se posiciona como una innovación concreta y transferible para la cadena agroindustrial, integrando el conocimiento científico con las necesidades del sector productivo.




