Alcance y definiciones
La resolución 793/2026, firmada por la presidenta del Senasa, María Beatriz Giraudo Gaviglio, aplica a establecimientos ubicados en tierra, aguas continentales o marítimas. La norma define conceptos clave como bioseguridad, buenas prácticas acuícolas, cuarentena y vacío sanitario, y establece requisitos de infraestructura y manejo operativo.
Las pisciculturas deberán contar con delimitación de zonas, áreas separadas por estadios productivos, señalización y barreras sanitarias. Para las jaulas flotantes, se exigen sistemas de fondeo y balizamiento, además de redes en buen estado y protocolos de desinfección de equipos de buceo.
Medidas de bioseguridad y manejo
Los establecimientos deben implementar control de accesos, monitoreo de calidad de aguas afluentes y efluentes, gestión de bioinsumos y protocolos de cuarentena. También deberán llevar registros documentales de movimientos de personas, vehículos, mortalidad y análisis, entre otros.
En caso de mortandad anormal o sospecha de enfermedades de notificación obligatoria, se debe reportar de inmediato al Senasa. La norma establece que la mortalidad diaria debe recolectarse y tratarse mediante métodos seguros como compostaje o ensilado, con requisitos específicos para enterramiento.
Plazos de adecuación y vigencia
Los titulares tendrán 90 días corridos desde la entrada en vigencia para presentar un informe de cumplimiento o plan de adecuación, que funcionará como declaración jurada. El plazo máximo para ejecutar las correcciones será de 24 meses desde su recepción.
La resolución entra en vigencia a los 180 días corridos desde su publicación en el Boletín Oficial. Además, se faculta a la Dirección Nacional de Sanidad Animal a modificar la medida y se invita a provincias y municipios a colaborar en su implementación.




