El conflicto y sus pérdidas
Según Infobae, la medida de fuerza se inició tras la publicación del Decreto 690/2026, que modificó el régimen del servicio de practicaje y pilotaje. Solo el martes se sumaron más de 45 barcos en el polo exportador del Gran Rosario, que se agregaron a los 140 registrados el lunes. Cada embarcación paralizada genera costos que oscilan entre 50.000 y 100.000 dólares por día, según el mismo medio.
El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, advirtió que, de no resolverse el conflicto, podrían sumarse otros 30 buques. Idígoras señaló que el sector agroexportador no mantiene una disputa directa con los trabajadores en huelga, ya que no existe un reclamo salarial y las cerealeras no son la contraparte contractual de los prácticos, y reclamó que la Prefectura Naval Argentina convoque a una mesa de trabajo.
La intimación del Gobierno
Este martes, la Prefectura ordenó por edicto el retorno inmediato a la actividad de los profesionales incluidos en un anexo oficial, y advirtió que, de no hacerlo, podrían enfrentar sanciones disciplinarias y denuncias penales. Según el medio, el Gobierno intimó a 536 trabajadores a retomar tareas y anticipó sanciones, pero hasta el momento no convocó a una instancia de diálogo. Además, la Secretaría de Desregulación evalúa una medida cautelar para destrabar el conflicto por la vía judicial.
En cuanto a los fundamentos de la reforma, Infobae consignó que los datos utilizados por el Ministerio de Desregulación ubican al practicaje argentino entre los más caros del mundo. Para un buque Panamax, la tarifa en el Río de la Plata más Puerto Buenos Aires asciende a 16.903 dólares, más del triple que en puertos como Gdańsk, en Polonia, o Everglades, en Florida.
Riesgo en combustibles y logística
El impacto sobre los combustibles aparece como uno de los principales riesgos. La Cámara Argentina de Energía (CADE) informó que las operaciones de todas sus empresas asociadas quedaron interrumpidas y que existe riesgo de dificultades en el abastecimiento. Entre los muelles afectados figuran Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova, desde donde se distribuyen nafta, gasoil, fuel oil y crudo.
Además, quedó fondeado fuera del puerto el buque de transporte pesado White Marlin, que debía intervenir en tareas vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), al no contar con un práctico para ingresar. La situación mantiene en vilo al sector portuario y agroexportador, a la espera de una resolución oficial que destrabe el conflicto.




