Detalles de la convocatoria
La concesión abarca 7.594 kilómetros de vías en 16 provincias, con conexión a los principales puertos del país y a Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. El régimen será de acceso abierto, con planes de inversiones obligatorias y la posibilidad de acceder a los beneficios del RIGI para quienes inviertan al menos 200 millones de dólares en renovación de vías.
El ministro Caputo destacó que el objetivo es incorporar capital y gestión privada para recuperar una infraestructura deteriorada. Señaló que desde 1970 la producción agropecuaria se multiplicó por seis, pero el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces, evidenciando la falta de incentivos y de actores capaces.
Modelo de gestión y rol del Estado
El nuevo esquema corre al Estado de un rol en el que falló, según el ministro, y busca que el sector privado aporte capital, experiencia y asuma riesgos. El Estado Nacional mantendrá funciones de regulación, fiscalización y control. Al inicio de la gestión, la empresa Belgrano Cargas presentaba pérdidas económicas, deterioro de infraestructura y descarrilamientos frecuentes.
Durante 2023, el incumplimiento del mantenimiento programado del parque tractivo fue de entre el 20% y el 40%. El modelo de acceso abierto permitirá la participación de distintos operadores bajo condiciones objetivas y no discriminatorias.
Inversiones y obras previstas
La concesión por 50 años brindará previsibilidad para inversiones de gran escala. Se eliminará el cuello de botella ferroviario en Santa Fe, se recuperará el ramal azucarero de la línea Belgrano, se rehabilitará el corredor principal de la línea San Martín y se recuperará el ramal troncal de la línea Urquiza.
Los concesionarios podrán adquirir el material rodante de cada línea, y los fondos se destinarán a un fideicomiso para financiar parcialmente las obras obligatorias. Las obras obligatorias deberán ejecutarse en los primeros cinco años, y las optativas serán ponderadas en la adjudicación.




