Axi (Buenos Aires, 3 de agosto de 2026).- El INTA Cuenca del Salado evaluó el impacto de incorporar genética orientada a producir animales de mayor tamaño en la ganadería pastoril.
El estudio analizó cómo afecta la selección de toros más pesados a la productividad y reproducción de los rodeos de madres.
El dilema del peso y la alimentación
Los investigadores confirmaron que las vacas más grandes tienen mayores requerimientos nutricionales. Por cada 100 kilos adicionales de peso, el consumo de materia seca aumenta 1,7 kilos por día, lo que puede elevar el peso al destete del ternero en un rango de 10,1 a 20,6 kilos.
Sin embargo, señalaron que la eficiencia productiva no es lineal: las vacas de mayor tamaño destetan proporcionalmente menos kilos en relación a su propio peso. Además, requieren más forraje para producir cada kilo extra de ternero en comparación con animales moderados.
Resultados en novillos y estrategias
En cuanto a los novillos, los antecedentes del trabajo indican que los provenientes de vacas más grandes alcanzan mayores pesos de faena y de res. No obstante, demandan más días de engorde y un mayor consumo de materia seca durante su ciclo productivo.
Frente a esta situación, el INTA Cuenca del Salado puso en marcha ensayos para evaluar distintos biotipos en sistemas de ciclo completo. El objetivo es definir hasta qué punto se puede incrementar el tamaño sin afectar la fertilidad de las futuras madres ni la productividad.
Equilibrio entre mercado y eficiencia
Sebastián López Valiente, investigador del INTA, afirmó que “la clave no pasa por producir los animales más grandes posibles”, sino por encontrar el biotipo que mejor combine peso de faena, eficiencia y fertilidad. Destacó que en Argentina existen evaluaciones genéticas que permiten identificar animales con curvas de crecimiento intensas y eficientes hasta los 18 meses, sin trasladar el incremento al tamaño adulto de las vacas.
El desafío, según el especialista, es equilibrar las demandas del mercado, la disponibilidad de forraje y la rentabilidad de los establecimientos. La selección genética debe adaptarse a cada sistema de producción para sostener la eficiencia reproductiva y el ajuste al ambiente.




