Respaldo de Tucumán y Jujuy al proyecto del Senado
El vicegobernador de Tucumán, Miguel Ángel Acevedo, fue uno de los primeros en marcar la posición política de la provincia y del NOA, al destacar el papel de la industria azucarera. En su discurso sostuvo: “No estamos pidiendo ningún privilegio, porque nosotros tenemos la caña, tenemos la industria, industriales capacitados y con la energía suficiente para llevar a cabo el desarrollo de Tucumán”, en defensa de la producción local y de un mayor uso de energías renovables.
Acevedo planteó que el desafío es aprovechar las capacidades productivas existentes y generar un marco que permita ampliar la actividad. “Queremos desarrollar, apoyamos el corte, queremos ir del 12% al 15%, pero para eso se necesita inversión”, afirmó, y señaló que la inversión requiere seguridad jurídica y reglas de largo plazo, ya que las decisiones de corto plazo no permiten planificar la expansión industrial.
El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, coincidió con el planteo tucumano y destacó que el bioetanol representa para la región una herramienta de desarrollo. “El bioetanol particularmente para nosotros significa desarrollo económico, significa desarrollo social”, afirmó, y consideró que la Cumbre adquiere relevancia por la posibilidad concreta de modificar el marco regulatorio.
Reclamo por seguridad jurídica y mercado transparente
Sadir enfatizó la necesidad de definir el funcionamiento del mercado, más allá del porcentaje de corte. “Acá hemos hablado del corte, de la idea de aumentar el corte, pero también quiero decir que seguramente habrá conclusiones respecto del mercado, de cómo tiene que funcionar el mercado, de cómo es el tema de los precios y la transparencia o no del mercado”, explicó el mandatario jujeño.
El ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, destacó el trabajo de la Liga de Biocombustibles y afirmó que el proyecto es la culminación de un consenso. “El Estado, los estados provinciales, Jujuy y Tucumán, Córdoba con el tema del maíz, Salta y las provincias del biodiésel han hecho un esfuerzo tremendo para llegar a un consenso”, dijo, y lanzó una definición futbolera: “La pelota va a estar a partir de la sanción de esta ley en ustedes, señores”.
En el panel sobre marco regulatorio, la senadora Beatriz Ávila resaltó que su proyecto propone elevar el corte al 18%, mientras que la mayoría de las iniciativas plantean el 15%. “En Brasil no se habla de si se puede o no se puede aumentar el corte, se habla de cuánto van a aumentar”, sostuvo, y pidió previsibilidad para que el sector privado pueda invertir.
El oficialismo impulsa el 15% y analiza un Plan B para el biodiésel
La senadora Flavia Royón cuestionó la posibilidad de habilitar importaciones basadas solo en el precio, pues “el factor del precio no puede ser la única variable para determinar la apertura de mercado”. Advirtió que una apertura abrupta podría dejar expuesta a la producción nacional a sobreoferta o dumping, con impacto en empleo e inversiones.
El diputado nacional de La Libertad Avanza Andrés Leone defendió una transición gradual hacia un mercado más abierto: “No podemos de un día para el otro abrir todo de una manera descontrolada porque generaríamos cierre de ingenios y problemas donde tenemos un potencial gigante”. Sobre el biodiésel, reconoció que debería existir un Plan B para no frenar el bioetanol: “Sí, tiene que haberlo porque no puede un biocombustible frenar el desarrollo del otro”.
El proyecto oficial, presentado por Patricia Bullrich, propone un régimen de 15 años, elevar el corte de biodiésel del 7,5% al 10% y el de bioetanol al 15%, con una composición de 6% de caña y 6% de maíz. Además, fija que los precios máximos no superen un índice acorde a tarifas internacionales, y ya hay siete proyectos con estado parlamentario en el Senado, con diferencias sobre el nivel de apertura del mercado y la inclusión del biodiésel.




