Saturación en el transporte
La falta de capacidad en las líneas de transmisión de 500 kV y 132 kV continúa marcando el techo operativo de la penetración renovable. Obliga a los desarrolladores a priorizar nodos estratégicos con pequeña o media escala de inyección, como Pyme y Puna.
Según fuentes del sector, los nuevos proyectos eólicos y solares enfrentan demoras por la imposibilidad de evacuar la generación. Esto impulsa esquemas de autogeneración y acuerdos entre privados para liberar capacidad existente, evitando nuevas obras de infraestructura.
Proyectos prioritarios
El interés inversor se concentra en el desarrollo de parques solares en Cuyo y el NOA, aprovechando los altos factores de capacidad de la región. También crece la potencia eólica en la Patagonia y el sur bonaerense, donde los vientos constantes garantizan generación estable.
Estos proyectos se inscriben en el MATER, que permite a grandes usuarios celebrar contratos de abastecimiento directo con generadoras privadas. La demanda de energías limpias por parte de la industria exportadora es el principal motor de estos acuerdos, que aseguran precios competitivos y sostenibilidad.
Integración industrial
Crece la demanda de soluciones de almacenamiento en baterías (BESS) y esquemas híbridos por parte de firmas mineras e industriales. Buscan descarbonizar sus procesos sin comprometer la estabilidad del suministro, integrando renovables con respaldo térmico o almacenamiento.
Los especialistas coinciden en que el futuro del sector renovable en Argentina depende de una planificación integral que combine generación, transporte y almacenamiento. La saturación actual no solo limita la expansión, sino que también redefine los modelos de negocio, priorizando la eficiencia y la cercanía entre oferta y demanda.




