Detalles de la solicitud y alcance del proyecto
La presentación ante el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) es un paso clave para viabilizar el proyecto, que requiere de un marco normativo estable y beneficios fiscales. Argentina LNG contempla la construcción de una planta de licuefacción en la Patagonia, con capacidad para exportar gas de Vaca Muerta a mercados internacionales. Si bien la empresa no detalló la inversión total, indicó que la iniciativa generará empleo durante las distintas fases.
Impacto en el empleo durante construcción y operación
Según las proyecciones de YPF, la etapa constructiva demandará un promedio de 20.000 trabajadores anuales, cifra que podría ascender a 40.000 en picos de actividad. Este nivel de contratación posicionaría al proyecto como uno de los mayores generadores de empleo privado del país, comparable con grandes emprendimientos de infraestructura. Las tareas incluyen obras civiles, montaje de equipos y desarrollo de instalaciones portuarias.
Una vez completada la construcción y puesta en marcha, la fase operativa sostendrá cerca de 8.000 empleos permanentes de alta calificación. Estos puestos se orientarán a la operación de la planta, mantenimiento, logística y administración, con un fuerte componente de ingeniería y tecnología. La compañía prevé además efectos multiplicadores en la economía regional por servicios asociados.
Contexto del RIGI y perspectivas para el sector energético
El RIGI fue establecido por el gobierno nacional para atraer inversiones superiores a 200 millones de dólares en sectores estratégicos como energía, minería y agroindustria. Otorga beneficios impositivos, aduaneros y de estabilidad regulatoria por 30 años. La adhesión de Argentina LNG es la cuarta solicitud formal en el sector oil & gas, luego de proyectos como Sierra Chata y otros vinculados a Vaca Muerta.
El proyecto, liderado por YPF, cuenta con la participación de empresas internacionales como Petronas y otras que se sumaron en etapas previas. Se estima que la planta permitirá exportar entre 25 y 30 millones de toneladas anuales de GNL, posicionando a Argentina como un jugador relevante en el mercado global. La decisión final de inversión está prevista para 2027, sujeta a la aprobación del RIGI y al cierre financiero.




