El potencial argentino y el rol del GNL
Markous planteó que el potencial energético argentino es enorme y que el mundo comienza a mirar al país como un jugador competitivo. En ese escenario, Vaca Muerta se presenta como plataforma para ampliar producción, generar divisas y desarrollar una cadena de proveedores sofisticada. El ejecutivo subrayó que la expansión del GNL contribuirá a generar empleo de calidad y abrirá oportunidades para pymes vinculadas al sector.
El foro reunió a empresas energéticas, desarrolladores inmobiliarios, funcionarios, inversores y referentes del sector. La mirada de Markous fue uno de los puntos centrales de la segunda jornada del encuentro.
Vaca Muerta impulsa el desarrollo urbano
El crecimiento de la actividad en Vaca Muerta genera demanda creciente de viviendas, oficinas, servicios y logística, especialmente en Neuquén capital y Añelo. Alejandro Abel Nicola, secretario de Infraestructura de la Municipalidad de Neuquén, destacó que la capital provincial se consolida como nodo de servicios e inversión. Su diagnóstico fue contundente: el crecimiento de la ciudad “no tiene techo”.
Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrollos Urbanos (CEDU), planteó la necesidad de profundizar sinergias entre el real estate y el Oil & Gas. Durante la jornada se presentaron proyectos de Neos, Saltapor NQN, La Barceloneta, Grupo Marting, ASPA, NLK Capital y otros, con rentabilidades de dos dígitos en dólares.
El desafío de transformar el boom en infraestructura
El economista Maximiliano Montenegro aportó una mirada macroeconómica y destacó el papel del sector energético en la transformación de la economía argentina. El encuentro dejó una conclusión transversal: el desafío ya no es demostrar que Vaca Muerta tiene recursos, sino construir la infraestructura para acompañar una expansión de escala mayor.
La duplicación de la producción anticipada por Markous y el desarrollo del GNL orientado a mercados internacionales implican presión sobre ciudades, rutas y servicios. Para Neuquén, la oportunidad es doble: convertir el crecimiento energético en más producción y exportaciones, y transformar el boom en desarrollo urbano sostenible.




