Un estudio actualizado con estándares internacionales
La cifra surge del informe “Estimación de los Recursos Remanentes Técnicamente Recuperables de Petróleo de la Formación Vaca Muerta”, elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) a pedido de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación. El trabajo fue solicitado formalmente en octubre de 2025 y estuvo a cargo de un equipo multisectorial integrado por técnicos de siete operadoras del país: YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron y Tecpetrol, junto con profesores de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata.
Los resultados fueron avalados formalmente por el IAPG y por ambas universidades, que certificaron que la metodología aplicada —un análisis volumétrico probabilístico bajo el estándar internacional PRMS 2018— es consistente con las mejores prácticas de la industria. Este nuevo volumen casi duplica la estimación realizada por la agencia de energía de Estados Unidos (EIA) en 2013, que había proyectado 16.220 millones de barriles.
Tres factores técnicos detrás del salto
En primer lugar, el área prospectiva útil —la superficie donde resulta viable perforar, una vez descontadas las zonas con limitaciones geológicas o ambientales— se amplió un 22%, con la expansión de la zona productiva hacia nuevas áreas que incluyen el sur de Mendoza y Río Negro.
En segundo lugar, el espesor útil de la formación aumentó un 39%. Vaca Muerta no es una capa uniforme sino que está compuesta por distintos niveles de roca superpuestos, y hoy se identifica un mayor número de esos niveles como aptos para perforar, con menor riesgo que hace una década gracias a la mayor experiencia acumulada.
En tercer lugar, el factor de recuperación —el porcentaje del petróleo presente en la roca que efectivamente puede extraerse con la tecnología disponible— creció un 54%, como resultado de una mejor definición de la distancia óptima entre pozos y de avances tecnológicos en la perforación y en la estimulación hidráulica, que permiten obtener más petróleo de un mismo volumen de roca. Estos tres factores actúan de manera combinada, lo que explica por qué el volumen total de recursos estimados casi se duplicó en poco más de una década.
El RIGI como impulso para el desarrollo
A este avance geológico y tecnológico se suma el impulso del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que no incide en los volúmenes de petróleo existentes en el subsuelo sino en las condiciones para desarrollarlos: amplió la capacidad de evacuación de petróleo y gas del país, particularmente para proyectos de exportación como el Oleoducto VMOS y la planta de Gas Natural Licuado de Southern Energy e YPF/ENI, facilitando que estos recursos puedan efectivamente llegar a los mercados.
Este trabajo complementa el estudio de recursos gasíferos de Vaca Muerta que el IAPG presentó en 2025 y quedó oficializado en la Resolución 157/2025. Con ambos informes, la Argentina cuenta hoy con una estimación actualizada y avalada institucionalmente de todo el potencial de hidrocarburos —petróleo y gas— de la principal formación no convencional del país, un insumo clave para orientar la política energética y las decisiones de inversión en los próximos años.




