El entramado transatlántico: de Tel Aviv a las bolsas de Londres y Toronto
La toma de control de la Licencia PL001 por parte de la canadiense Eco Atlantic (35%) y la israelí Navitas Petroleum (65%) no es un hecho aislado. Los documentos presentados ante las bolsas de Tel Aviv (TASE), Toronto (TSX-V) y Londres (LSE/AIM) revelan una alianza corporativa global dirigida desde Israel y apalancada en el Reino Unido.
El circuito que legaliza las operaciones en la plataforma continental argentina incluye cuatro estaciones: Tel Aviv como centro de dirección y capitales; Londres como estructura colonial y mercado financiero; Toronto como apalancamiento bursátil; y Puerto Argentino como ventanilla administrativa de ocupación.
El cartel Eco Atlantic - Navitas: una alianza transnacional
En diciembre de 2025, ambas firmas firmaron un Marco Estratégico Global para repartirse bloques offshore en el hemisferio sur. En el bloque Orinduik de Guyana, Eco cedió a Navitas la operatividad por 2,5 millones de dólares en efectivo y 55 millones en financiamiento de perforación.
En la Cuenca Orange de Sudáfrica, Eco otorgó a Navitas la opción del 47,5% y la operatividad por 4 millones en efectivo más 15 millones en acarreo sísmico. Además, Navitas tiene la opción de adquirir al menos el 25% de cualquier nuevo yacimiento del portafolio global de Eco Atlantic.
La identidad directiva: las mismas autoridades en Tel Aviv
El núcleo de mando responde al mismo sector corporativo de Israel. Gil Holzman, presidente y CEO de Eco Atlantic, es un ejecutivo israelí con más de 25 años en el sector. Su CFO, Gadi Levin, es contador con MBA de la Universidad Bar Ilán. En Navitas Petroleum, el fundador Gideon Tadmor es pionero de la industria hidrocarburífera israelí, acompañado por el CEO Amit Kornhauser.
Se trata de un tándem corporativo coordinado que usa filiales en Canadá, Reino Unido o paraísos fiscales. Con el control de Sea Lion y la Licencia PL001, este grupo tiene en sus manos la totalidad del futuro extractivo de la Cuenca Malvinas Norte.
El silencio y la inacción del Estado argentino
Mientras los balances corporativos celebran el traspaso de activos por decenas de millones de dólares y anuncian el primer barril de crudo para marzo de 2028, la respuesta institucional argentina brilla por su ausencia. La Cancillería y el Ministerio de Economía no emitieron notificaciones formales a las comisiones de valores de Toronto, Londres o Tel Aviv.
El Gobierno de Tierra del Fuego, pese a que la plataforma continental adyacente a las Islas Malvinas pertenece a su jurisdicción, mantiene un apagón informativo y administrativo. No existen querellas penales, notificaciones autonómicas ni presentaciones ante el Consejo Federal de Hidrocarburos, dejando el patrimonio nacional desprotegido ante el mayor despojo hidrocarburífero del siglo.




