El drama de los trabajadores del volante
La escasez afecta especialmente a quienes usan el GNC como herramienta de trabajo. Taxistas, remiseros, fleteros y choferes de aplicaciones recorren distintos puntos de la ciudad en busca de combustible, con el riesgo de perder parte de la jornada en una fila o quedarse sin poder cargar. Un taxista consultado por este diario aseguró que resulta inviable reemplazar el GNC por nafta debido al costo, y que la demanda de viajes bajó a la mitad.
En el sector de las aplicaciones, la continuidad de los viajes es clave para obtener una buena recaudación. “La escasez de GNC nos lleva a perder varios viajes por quedarnos sin combustible”, contó uno de los choferes. La situación se repite en las estaciones habilitadas, donde las filas se extienden por varias cuadras y el cupo diario se agota justo cuando algunos conductores llegan al surtidor.
Estaciones habilitadas y cupos reducidos
La región cuenta habitualmente con unas 40 estaciones que venden GNC, pero bajo el actual esquema de restricciones solo alrededor de una decena permanece habilitada. Esto se debe a los contratos de suministro y a los cupos establecidos. Algunas estaciones disponen de hasta 4.000 metros cúbicos diarios, mientras que otras tienen entre 1.000 y 2.000. Una vez agotado ese volumen, los surtidores dejan de funcionar hasta el día siguiente.
En La Plata, la estación de 32 entre 5 y 6 cuenta con un cupo de 4.000 metros cúbicos. Otras bocas habilitadas se ubican en avenida 131 y 60, avenida 31 y 67, Plaza España, 17 y 532, 120 y 526, 19 y 520, diagonal 74 entre 57 y 58, avenida 13 y 520, 13 y 530, y diagonal 73 y bulevar 84, con cupos que oscilan entre 1.000 y 2.000 metros cúbicos.
Las razones de la restricción
Según fuentes vinculadas al sistema energético, el escenario no responde únicamente a las bajas temperaturas. Existe una relación directa entre el frío y el comportamiento de la demanda de gas en hogares y usuarios prioritarios como escuelas y hospitales. “No es lo mismo el consumo con frío y días grises, húmedos y lluviosos consecutivos que jornadas frías o frescas con sol, donde el consumo baja sensiblemente”, explicó una fuente.
Desde Camuzzi, en tanto, señalaron que se trata de una combinación de factores y que lo determinante es el comportamiento de la demanda. “Se trata de un equilibrio del sistema con diversos componentes”, indicaron. La empresa reiteró que las restricciones buscan garantizar el abastecimiento de los usuarios residenciales durante los períodos de mayor demanda, por lo que se limita el suministro a estaciones de servicio y también a algunas industrias.
Por ahora, no hay una fecha concreta para el levantamiento de las restricciones. Mientras tanto, quienes dependen del GNC para trabajar afrontan una semana más de incertidumbre, con más tiempo perdido en las filas, mayores costos y menos posibilidades de completar una jornada normal.




