Alcance de la nueva normativa
El Decreto 748/2026 sustituyó el artículo 60 del Anexo I del Decreto 749/24, permitiendo que obras estratégicas como el corredor ferroviario Bahía Blanca–Añelo se encuadren en el régimen de estabilidad fiscal y cambiaria. La modificación incluye no solo infraestructura nueva, sino también renovación, sustitución, transformación o duplicación de vías, rehabilitación de ramales y nodos logísticos.
Sin embargo, quedaron expresamente excluidas las tareas de conservación y mantenimiento rutinario. Para proyectos preexistentes no adheridos, se exige demostrar un aumento verificable de la capacidad de transporte que se logrará con la inversión.
Impacto en la logística de Añelo
El cuello de botella de Vaca Muerta ya no se limita a los ductos de evacuación, sino al transporte de insumos críticos como arena de fractura, tubos y maquinaria. La habilitación del RIGI para obras de transporte permitirá reactivar el proyecto de la traza Bahía Blanca–Añelo, suspendido hasta el momento, reduciendo significativamente los costos operativos del flete por camión.
Licitaciones y capitales interesados
El ajuste normativo coincide con la inminente publicación de pliegos para la concesión por 50 años de las líneas de carga Belgrano, San Martín y Urquiza, prevista para antes de fin de agosto. La adjudicación se espera para el primer trimestre de 2027.
Entre los interesados, la rama de transporte de Grupo México (GMXT) analiza inversiones de hasta USD 3.000 millones, superando los USD 800 millones proyectados inicialmente. También monitorean el pliego Grupo Techint, Grupo Roggio y consorcios agroexportadores del Belgrano Cargas.
La medida ofrece previsibilidad cambiaria y tributaria a tres décadas para los proyectos que garanticen una mayor capacidad de transporte en la cuenca neuquina.




