Una salida que complica el proyecto
Lacroze, ex directivo de Shell, había sido contratado para liderar el desarrollo del reactor ACR-300, patentado por INVAP. El mes pasado se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, para anunciar una inversión de US$ 1.200 millones. Su renuncia no significa que el reactor no se construya, pero añade incertidumbre a un plan que aún no muestra avances concretos.
Durante su breve gestión, Lacroze mantuvo un perfil bajo. Su única intervención pública destacada fue en mayo, cuando expuso en el taller regional del programa FIRST, organizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Allí elogió el marco macroeconómico argentino y destacó el RIGI como un beneficio para la industria.
El proyecto ACR-300 y sus desafíos
Meitner Energy trabaja hace dos años en el país para desarrollar un reactor SMR. Incorporó profesionales de Nucleoeléctrica Argentina y de la CNEA, afectados por la licuación de salarios. El gobierno, mientras tanto, paralizó el CAREM-25, prototipo de SMR de la CNEA. El ACR-300 fue diseñado por ingenieros argentinos y patentado por INVAP en 2018; la patente en Estados Unidos llegó en 2024.
La financiación estaría a cargo del magnate Hamid Ansari, quien posee el 40% de las acciones a través de Black River Technology. Sin embargo, a nivel mundial ningún SMR fue aprobado ni construido. El ex ministro Gustavo Lopetegui ironizó sobre el escepticismo que generan. También The Washington Post publicó críticas: el consultor David Schlissel dudó de la viabilidad económica.
El plan nuclear oficial y las promesas incumplidas
El presidente Javier Milei presentó su plan nuclear en diciembre de 2024 junto a Rafael Grossi y Demian Reidel. Prometieron construir un reactor SMR en Atucha, con una probabilidad de ser los primeros en comercializarlo. Reidel, luego presidente de Nucleoeléctrica, afirmó que la fase 1 incluye cuatro módulos de 300 MW, pero fue despedido en febrero de 2026 sin mostrar avances.
Reidel había admitido que el plazo original de cinco años era imposible y lo redujo a cuatro años y medio. Ahora la esperanza oficial recae en Meitner. El proyecto del Súper RIGI, parte del paquete de beneficios fiscales, tampoco ha mostrado logros visibles. La renuncia de Lacroze deja al plan en una situación delicada.




