Qué dice la adenda entre la CNEA y Dioxitek
Según documentos internos difundidos por el portal Econojournal, la adenda al Contrato de Servicios Mutuos que ambas partes mantienen desde 1998 establece que la compañía podrá emplear la “tecnología de fabricación en las sociedades en las que participe”. El acuerdo no detalla cuáles son esas tecnologías, pero un informe técnico previo precisa el alcance real de la habilitación.
El documento con fecha del 28 de agosto lleva la firma de la gerenta de Área de Investigación y Desarrollo de Grandes Proyectos, María Magdalena Villaverde, y del gerente de Área de Energía Nuclear, Pablo Daniel Katz. Ambos consideraron conveniente que Dioxitek utilice la tecnología de producción de UF6 que se encuentra en el complejo tecnológico Pilcaniyeu, en la provincia de Río Negro.
El rol de Dioxitek y su composición accionaria
El capital de Dioxitek está repartido entre la Secretaría de Asuntos Nucleares (SAN) con un 51%, la CNEA con un 48% y la provincia de Mendoza con un 1%. La empresa produce actualmente dióxido de uranio (UO2) en su planta de la provincia de Córdoba y cuenta con otra planta sin terminar en la provincia de Formosa. Con la nueva habilitación, podrá replicar también la tecnología de producción de UO2 en otras plantas y esquemas societarios en los que participe.
El proyecto con Nano Nuclear Energy en Formosa
En abril de este año, la empresa estadounidense Nano Nuclear Energy presentó al Ministerio de Economía una propuesta de inversión de U$S 230 millones para terminar la Nueva Planta de Uranio (NPU) en la provincia de Formosa, mediante una sociedad conjunta con Dioxitek. El objetivo del proyecto es producir dióxido de uranio (UO2) para el mercado doméstico y hexafloruro de uranio para la exportación. Fuentes consultadas por Econojournal indicaron que la CNEA no compartirá su tecnología con otras empresas que no sean Dioxitek.
Qué es el hexafloruro de uranio y por qué importa
El hexafloruro de uranio es el compuesto que se utiliza como materia prima en el proceso de enriquecimiento de uranio. Las centrales nucleares argentinas operan con combustibles de “uranio natural”, es decir dióxido de uranio (UO2), por lo que una eventual producción local de UF6 apuntaría a abastecer la demanda internacional de combustibles con uranio enriquecido. La CNEA mantendrá la titularidad de su tecnología, aunque tendrá un “derecho de uso gratuito” sobre las eventuales mejoras que Dioxitek desarrolle.




