Participación privada y control estatal
La licitación permitirá el ingreso de capitales privados en la operadora de las centrales nucleares, pero el Estado mantendrá la mayoría accionaria y la decisión final sobre cuestiones clave. La medida busca financiar proyectos prioritarios sin ceder el control estratégico del sector nuclear.
Entre los proyectos que se financiarán con los fondos captados se encuentra el Plan de Extensión de Vida de la Central Nuclear Atucha I, cuya ingeniería registra un avance superior al 50%. También se ampliará el sistema de almacenamiento de combustible gastado en Atucha II, una obra necesaria para la continuidad operativa de esa planta.
Récord de generación nuclear en el semestre
En el primer semestre del año, las centrales Atucha II y Embalse generaron 4.450.355 MWh, lo que representó más del 7% de la generación eléctrica total del país. Ese volumen equivale al 13% del consumo residencial nacional, abasteciendo a unos 6 millones de personas.
El dato confirma la creciente participación de la energía nuclear en la matriz eléctrica argentina, un sector que el Gobierno busca consolidar con nuevas inversiones y mayor participación privada.
Implicancias para el sector eléctrico
La apertura a capitales privados en Nucleoeléctrica Argentina se enmarca en una estrategia más amplia de atracción de inversiones para infraestructura energética. La medida podría sentar precedente para otras empresas del sector, aunque el control estatal sigue siendo un pilar de la política nuclear.
Con la extensión de vida de Atucha I y el aumento de generación, el país busca garantizar la seguridad de suministro y reducir la dependencia de combustibles fósiles. La licitación será clave para determinar el nivel de interés de los inversores privados en el sector nuclear argentino.




