Axi (Buenos Aires, 28 de julio de 2026).- El físico e historiador de la ciencia Diego Hurtado, ex vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), manifestó su profunda preocupación por el rumbo de la política nuclear en la Argentina y el impacto directo que los recortes presupuestarios están teniendo sobre la infraestructura y el desarrollo científico del sector.
Recortes en la CNEA y proyectos atómicos
En declaraciones vertidas durante el programa La Mañana por AM 750, Hurtado alertó sobre la drástica reducción presupuestaria y operativa aplicada a las instituciones del sector nuclear desde el inicio de la gestión actual, lo que compromete la continuidad de proyectos de desarrollo soberano como el reactor modular CAREM y el RA-10.
Advirtió que, de profundizarse el desfinanciamiento, la Argentina corre el riesgo firme de perder profesionales altamente cualificados y retrasar décadas de avances tecnológicos.
Geopolítica y soberanía tecnológica
El especialista sostuvo que las medidas en marcha reflejan alineamientos internacionales que, históricamente, han buscado condicionar el desarrollo de tecnología nuclear autónoma en la región.
Hurtado vinculó la orientación actual a presiones históricas en materia de cooperación e influencia geopolítica en ciencia y tecnología, señalando que la reducción en la estructura del sector no es un hecho aislado sino parte de un contexto más amplio de dependencia.
El contraste con el ciclo 2003-2015
Durante la entrevista, el ex funcionario puso en relieve el proceso de reactivación del plan nuclear argentino llevado a cabo durante las gestiones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, período en el cual se completó Atucha II y se impulsaron proyectos clave.
Hurtado destacó el valor estratégico acumulado por la Argentina y advirtió sobre el impacto de los recortes presupuestarios en proyectos clave para la soberanía energética y tecnológica del país.
Riesgo de pérdida de capital humano y capacidades
Finalmente, Hurtado advirtió que la Argentina corre el riesgo firme de perder profesionales altamente cualificados si se profundiza el desfinanciamiento.
Esto implicaría retrasar décadas de avances tecnológicos que posicionaron al país como un referente global en el uso pacífico de la energía nuclear.
La continuidad de los proyectos de desarrollo soberano depende de una decisión política que restablezca el presupuesto y la prioridad del sector atómico.




