Axi (Buenos Aires, 20 de octubre de 2026).- PSJ Cobre Mendocino anunció la incorporación de Marcelo Avecilla como CEO para conducir la etapa previa a la construcción de la primera mina de cobre de Mendoza, en Uspallata, mientras Fabián Gregorio pasa a la Presidencia.
Qué cambia con la nueva estructura
Según informó la compañía, la nueva estructura tiene como objetivo el avance de los estudios previos a la construcción, la ingeniería y la planificación de las etapas siguientes. La incorporación del nuevo CEO ubica al proyecto en una etapa distinta de la que atravesó en los últimos años, cuando el trabajo central fue definir el yacimiento y sostener su evaluación ambiental.
El esquema separa el frente institucional de la gestión operativa. Gregorio mantiene la conducción estratégica y el relacionamiento institucional del proyecto, un rol que cumplió en la discusión de su evaluación ambiental y en los foros del sector. Avecilla toma a su cargo la estructura operativa, con la responsabilidad de armar equipos, definir contratos y ordenar cronogramas.
Una trayectoria formada en operaciones de gran escala
Avecilla fue General Manager de Mt. Marion, operación de Mineral Resources en Australia, donde tuvo a cargo la gestión integral de la mina y lideró un proyecto de expansión. Antes ocupó la gerencia general de Christmas Creek, de Fortescue Metals Group, con responsabilidad sobre una producción de alrededor de 52 millones de toneladas anuales de mineral de hierro.
Su recorrido incluye también BHP y la participación en proyectos de desarrollo y puesta en marcha de operaciones en Australia, además de proyectos de inversión en la Argentina. Estudió Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones e Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Mendoza, hizo un posgrado en Gestión de Activos en la Universidad Austral y una especialización en Gestión de Minerales y Energía en la University of Western Australia.
El regreso de un profesional formado durante el freno minero
En 2007, Mendoza sancionó la Ley 7.722, que prohíbe el uso de algunos químicos en los procesos de la minería metalífera y exige que la Legislatura ratifique la declaración de impacto ambiental de cada proyecto. Durante los años siguientes, ninguna iniciativa metalífera de gran escala avanzó en la provincia. Avecilla desarrolló su carrera fuera de la provincia durante más de dos décadas, un período que coincide con el freno a la minería metalífera en Mendoza.
Hoy Mendoza cuenta con la declaración de impacto ambiental de PSJ aprobada y avanza con Malargüe Distrito Minero Occidental, el esquema con el que habilitó la exploración en el oeste de Malargüe, y con el nuevo Mendoza Norte Distrito Minero.
La escala que redefine la factibilidad del proyecto
El Informe de Impacto Ambiental de PSJ proyectaba una vida útil de 16 años, con un promedio de 40.000 toneladas anuales de cobre fino. La factibilidad llevó esa proyección a otro nivel: PSJ apunta a producir 75.000 toneladas anuales con un CAPEX cercano a US$800 millones. El cambio responde a un mayor detalle sobre un recurso ya conocido, que permite planificar una producción más alta y sostenida en el arranque.
PSJ atraviesa los estudios previos a la construcción, un tramo que suele concentrar decisiones difíciles de revertir: la secuencia de obras, la contratación de ingeniería y construcción, la logística de insumos y de concentrado, el abastecimiento de energía y la infraestructura de apoyo en el sitio. La experiencia de Avecilla apunta a ese momento, en el que la organización que conduce la obra empieza a convertirse en la que va a operar la mina.




