Axi (Buenos Aires, 6 de agosto de 2026).- La Comisión Nacional de Valores (CNV) publicó hoy la Resolución General 1159/2026 en el Boletín Oficial, que introduce cambios relevantes en el régimen de Fideicomisos Financieros. La normativa alcanza a los Fiduciarios Financieros inscriptos en el registro del organismo.
Qué cambió para los fiduciarios financieros
La resolución establece que las entidades inscriptas deben cumplir de manera continua con las exigencias normativas. Además, si un fiduciario es revocado o cesado, no podrá solicitar una nueva inscripción por un plazo de 2 años. Con esto, la CNV busca asegurar que solo los actores en regla operen en el mercado.
Este nuevo requisito de continuidad es un punto central, ya que antes el cumplimiento se verificaba solo al momento de la inscripción. Ahora, cualquier incumplimiento posterior podrá derivar en una sanción y la consecuente imposibilidad de reinscripción por el período mencionado.
Estructuralternativas para ofertas públicas
La normativa reorganiza las vías para instrumentar emisiones públicas de fideicomisos. Se contemplan dos modalidades: emisiones individuales hasta un monto máximo y programas globales para la constitución de FF y emisión de valores. Esto brinda mayor flexibilidad a los emisores y promueve la eficiencia en los procesos de financiamiento.
Las nuevas reglas simplifican la presentación de informes iniciales sobre bienes fideicomitidos, especialmente para fideicomisos constituidos únicamente con dinero u otros activos líquidos. También se actualizan aspectos vinculados con calificación de riesgo, contratos marco y PLA/FT.
Impacto en el financiamiento sectorial
La figura del Fideicomiso Financiero es clave para el project finance en energía, infraestructura minera y cadenas agropecuarias. Estos cambios buscan mayor transparencia y agilidad en las emisiones, lo que podría facilitar el acceso al financiamiento para proyectos intensivos en capital.
Con esta actualización, la CNV intenta equilibrar la protección al inversor con la necesidad de dinamizar el mercado. El sector financiero deberá adaptar sus estructuras y procedimientos para cumplir con los nuevos estándares que, en la práctica, podrían reducir costos de emisión y acortar plazos de autorización.




