Axi (Buenos Aires, 28 de julio de 2026).- La transformación del perfil energético nacional alcanza un punto de inflexión durante 2026.
Con proyecciones de exportación que ascienden a los US$ 14.400 millones, la balanza comercial energética arrojará un saldo positivo neto holgadamente superior a los US$ 12.000 millones, transformándose en la columna vertebral del ingreso de divisas no agropecuarias.
Expansión de infraestructura clave
Este desempeño responde principalmente a la mayor capacidad de transporte y evacuación de petróleo crudo y gas desde Vaca Muerta hacia los puntos de embarque y mercados regionales.
La continuidad en el llenado de los ductos principales y la mayor eficiencia operativa en los bloques no convencionales permitieron sostener niveles de producción en meseta alta, reduciendo al mínimo las importaciones de combustibles durante los picos de demanda invernal.
Impacto en la balanza comercial
Asimismo, el avance de las obras de infraestructura logística hacia el Atlántico posiciona al país como un jugador de peso en el mercado de exportación de crudo liviano, otorgando previsibilidad macroeconómica de cara al cierre del ejercicio anual.
La Cuenca Neuquina consolida así su rol como amortiguador de la balanza comercial, compensando déficits en otros sectores.
Perspectivas de producción
La maduración técnica de los yacimientos no convencionales y las inversiones en ductos como el Oleoducto Vaca Muerta Sur permiten proyectar una meseta de producción sostenida.
Analistas estiman que el superávit energético se mantendrá en los próximos años, brindando alivio cambiario y fiscal. La reducción de importaciones de GNL durante el invierno fue clave para evitar desequilibrios en la balanza de pagos.




