Riesgo país estable en 490 puntos
El indicador elaborado por JP Morgan se mantuvo sin cambios y acumula una caída de 14,19% en lo que va de 2026. Este nivel representa un mínimo histórico para la Argentina, en un contexto de expectativas favorables por la estabilidad macroeconómica.
La estabilidad del riesgo país refleja la confianza de los inversores en los activos locales, aunque el mercado sigue atento a la evolución de las negociaciones con el FMI y al calendario electoral. El indicador perforó el piso de los 500 puntos en agosto y desde entonces se sostiene en ese rango.
Dólares financieros en alza
El dólar MEP subió 0,79% y cerró en $1.527,12. En la plaza oficial, la cotización A3500 del Banco Central avanzó 0,25% y se ubicó en $1.511,15, mientras que la punta compradora del Banco Nación terminó en $1.502,50, un 0,23% más que la víspera. El dólar Cable no registró operaciones.
Los dólares financieros operaron con escasa volatilidad, en línea con la calma cambiaria de las últimas semanas. El spread entre el MEP y el oficial se mantiene acotado, lo que indica una menor presión sobre las reservas.
Dólar futuro con leves variaciones positivas
Todos los contratos de la curva de futuros mostraron pequeñas subas. El contrato a septiembre avanzó 0,07% a $1.529,00, con una TNA de 18,37%; octubre cerró en $1.554,00 (+0,03%, TNA 19,36%) y diciembre alcanzó los $1.611,00 (+0,16%, TNA 21,08%).
Las tasas implícitas en los futuros sugieren una expectativa de devaluación gradual, consistente con el esquema de crawling peg actual. El mercado descuenta que el Banco Central mantendrá el ritmo de ajuste cambiario en los próximos meses.
Bonos soberanos mixtos
Los títulos en dólares tuvieron un comportamiento dispar. Entre las subas se destacaron los globales GD30 (+0,38%), GD29 (+0,30%) y AO29 (+0,23%), mientras que los bonos de mayor plazo operaron a la baja, como el GD38 (-0,45%) y el AL41 (-0,36%).
La curva soberana refleja una preferencia por los títulos de corta y mediana duración, en un contexto de tasas internacionales estables. Los inversores siguen monitoreando el riesgo político y las reformas económicas del gobierno.




