Axi (Buenos Aires, 14 de octubre de 2026).- El Banco Central flexibilizó las condiciones de acceso a los créditos hipotecarios UVA y eliminó el requisito de que el inmueble sea la primera vivienda del solicitante. La medida, publicada por Ámbito, amplía los destinos financiables a refacciones, ampliaciones y construcción.
Qué cambió en el requisito de vivienda
Hasta ahora, el obstáculo principal para acceder a estos préstamos era que el inmueble debía ser la primera vivienda del solicitante. Esa condición dejaba afuera a personas que ya tenían una propiedad a su nombre, incluso cuando necesitaban mejorar su situación habitacional. El BCRA reemplazó ese criterio por uno más amplio: la vivienda única o de uso permanente, según informó Ámbito.
Con la flexibilización, un propietario que tiene una casa alquilada y necesita mudarse a otra podría acceder al préstamo. Lo mismo ocurre con quienes figuran como dueños de un inmueble pero no pueden utilizarlo porque otra persona tiene legalmente el derecho de vivir allí. También se contempla a familias que necesitan una propiedad más grande. Sin embargo, el destino habitacional sigue siendo fundamental y cada entidad evaluará si el solicitante cumple los requisitos.
Qué proyectos se pueden financiar
El financiamiento no se limita a la compra de una propiedad. Las nuevas condiciones incluyen mejoras en una vivienda existente: sumar una habitación, ampliar un sector del hogar o encarar refacciones postergadas por falta de presupuesto. La construcción desde cero también está contemplada, siempre que se cumplan los requisitos del banco. La compra de una propiedad terminada sigue formando parte de los destinos habilitados.
No todos los bancos ofrecen las mismas condiciones ni financian el mismo porcentaje de una obra. Antes de avanzar, será necesario consultar las alternativas disponibles y comprobar qué tipo de proyecto acepta cada entidad, de acuerdo con Ámbito.
La licitación del FGS y los plazos
Para acompañar los cambios, se realizó una segunda licitación de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES por un total de $200.000 millones. Ese dinero estará destinado a impulsar nuevos créditos hipotecarios. Los bancos que reciban fondos del FGS tendrán 90 días corridos desde su acreditación para convertirlos en créditos efectivamente otorgados. Si no utilizan todo lo recibido en ese plazo, el fondo podrá exigir la devolución anticipada de la parte restante.
Requisitos y funcionamiento de la cuota UVA
El primer paso para solicitar el préstamo es averiguar qué bancos ofrecen líneas hipotecarias y comparar sus propuestas. Cada entidad conserva sus propios requisitos. Si se trata de una obra, el banco puede pedir un presupuesto de los trabajos y documentación sobre el proyecto. También será necesario demostrar ingresos suficientes para afrontar las cuotas y contar con buenos antecedentes crediticios.
Las cuotas de los créditos UVA se actualizan de acuerdo con la inflación, por lo que el importe inicial no será el mismo unos meses después. Conviene tenerlo presente al calcular qué parte del sueldo se destinará al pago. El punto de partida para quienes quieran pedir el préstamo será hacer una simulación bancaria, conocer la cuota inicial y revisar la documentación necesaria antes de avanzar.




