Axi (Buenos Aires, 8 de octubre de 2026).- La Ley 80/20, impulsada por el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck, establece que al menos ocho de cada diez trabajadores de las obras estratégicas de la provincia deben ser rionegrinos. La Secretaría de Trabajo fiscaliza su cumplimiento y acompaña a empresas y trabajadores, según informó el Gobierno de Río Negro.
El caso de Cristina Torres en Vaca Muerta Oil Sur
Cristina Torres, vecina de Sierra Grande, se incorporó hace tres meses al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), donde trabaja en el montaje de techos. Nunca había trabajado en una obra ni en una empresa. Hoy identifica vigas, planchas y discos por su numeración, arma estructuras y une cada pieza con pernos y tornillos.
"Es algo nuevo, me interesa, me gusta lo que hago", contó Torres, según publicó el Gobierno de Río Negro. La oportunidad llegó en el marco de la política provincial para que las grandes inversiones energéticas generen empleo para los rionegrinos.
Empleo registrado y proyección familiar
Torres también encontró en VMOS una oportunidad para acceder a un empleo registrado, algo que buscaba desde hacía tiempo. "Quería un trabajo en blanco para tener aportes y poder jubilarme algún día", explicó. Incluso tuvo la posibilidad de desempeñarse en maestranza, pero eligió volver al techo: allí siente que encontró su lugar.
"Estoy feliz porque aparte de ayudarme a mí, puedo ayudar a mi familia", señaló la trabajadora de Sierra Grande, quien al principio no creía que las grandes inversiones iban a generar oportunidades concretas para su comunidad.
El objetivo de Río Negro con las inversiones energéticas
Historias como la de Cristina son parte del objetivo que Río Negro se planteó frente al desarrollo energético: que las inversiones no solo construyan infraestructura, sino que también generen trabajo registrado y oportunidades para quienes viven en la provincia.
"Lo logramos, lo vemos y lo vivimos. Es una realidad que se traduce en trabajo y oportunidades para las familias rionegrinas", destacó Weretilneck. Para Torres, el cambio se traduce en un oficio nuevo, un trabajo registrado y la posibilidad de proyectar junto a su familia.




