La canasta de servicios en el AMBA superó los 295 mil pesos
La canasta de servicios públicos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó en julio de 2026 los $295.826, según un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). El valor supone un incremento del 4,6% respecto de junio y un 53% frente al mismo mes de 2025, una suba que superó en 19 puntos porcentuales la variación estimada de la inflación general, que fue del 34%.
El rubro de mayor peso dentro de la canasta fue el transporte, con un gasto mensual de $121.023, seguido por la energía eléctrica ($68.210), el gas natural ($64.862) y el agua potable ($41.724). El transporte concentró el 41% del costo total y explicó 27 de los 53 puntos porcentuales del alza interanual.
El aumento mensual: electricidad a la cabeza
El aumento mensual del 4,6% respondió a una combinación de incrementos tarifarios y mayor demanda estacional. En el caso del gas, el cargo fijo subió 2,8% y el variable, 3%, con el agregado del pico de consumo invernal, lo que derivó en una suba del 5,2% en la factura. La electricidad registró el mayor salto del mes: los aumentos del 3% en el cargo fijo y del 5,7% en el variable, potenciados también por el mayor consumo de invierno, elevaron el gasto un 12,5%.
En transporte, las líneas de la Ciudad de Buenos Aires subieron 4,1% y las interjurisdiccionales, 3,2%, con un incremento total del gasto familiar del 3,7%. El agua fue la excepción: una baja del 7,7% en el componente variable compensó el efecto de un día adicional de consumo en julio, y el gasto en ese servicio cayó 4,6%.
Acumulado desde 2023: suba de 966% contra inflación de 241%
Desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos del AMBA acumula un incremento del 966%, mientras que el nivel general de precios subió 241% en el mismo lapso. El salto más pronunciado lo registró el gas, con un avance del 2.185%. En ese mismo período, según el IAG, la tarifa de luz subió un 1.065% para los hogares con subsidio y un 509,5% para los que no lo tienen, contra una inflación del 320%.
El IAG atribuye esas subas a dos períodos de ajuste marcados: principios de 2024 y lo que va de 2026, ambos ligados a cambios en los esquemas de segmentación tarifaria. Entre las modificaciones más recientes, se redujo la cantidad de kilowatts-hora subsidiados a un máximo de 300 kWh por mes, se bajó el porcentaje del valor del kWh subsidiado al 50% —antes era del 65% para hogares de ingresos bajos— y se achicó el universo de hogares con acceso a subsidios: los de ingresos medios pasaron de estar cubiertos si cobraban hasta 3,5 canastas básicas totales a solo 3.
El impacto en el salario real: pérdida del 9,7% en ingreso disponible
En contraste, según el IIEP, la canasta de servicios representó el 15% del salario promedio registrado estimado en 1.924.456 pesos. Un salario promedio alcanzó para adquirir 6,5 canastas de servicios públicos en julio de 2026, frente a las 7,8 que podía cubrir en el mismo mes de 2025. Un trabajador del sector privado registrado perdió 4,3% de capacidad de compra en abril de 2026 respecto al promedio de 2023, pero la caída del ingreso disponible —una vez descontado el gasto en servicios— fue del 9,7%.




